Definen pedido de Claudio Kielmasz
Ayer, en diálogo con este diario, el abogado querellante Marcelo Hertzriquen Velasco destacó que “acabo de hablar con Chirinos” y que el magistrado le anticipó la realización de una audiencia a mediados de la semana próxima. En la reunión que se concretará en una sala de la Ciudad Judicial, comunicará su resolución a la solicitud del abogado defensor del único condenado por el primer Triple Crimen.
Las partes intervinientes esperaban un pronunciamiento del juez de General Roca en los primeros días de noviembre, luego de la audiencia pública donde un equipo de psicólogos y psiquiatras brindó un completo informe del estado de salud de Kielmasz. Todos fueron coincidentes a la hora de desaconsejar el otorgamiento del beneficio de las salidas carcelarias y hasta el perito propuesto por la defensa, habló de la peligrosidad del detenido.
Aunque parece muy difícil una respuesta favorable al único preso por el crimen de las jóvenes cipoleñas María Emilia y Paula González, y Verónica Villar, la querella adelantó que no dudaría en apelar una medida que lo beneficie y que de esa manera, el detenido deberá permanecer en su calabozo de la Unidad Penal Nº 9, en la provincia de Neuquén.
Los especialistas médicos que se entrevistaron con Kielmasz fueron rotundos a la hora de hacer sus diagnósticos y enfatizaron que padece un “trastorno de personalidad antisocial”. Otro, fueron más drásticos y lo tildaron de “psicópata”, aseguraron fuentes judiciales.
El condenado tuvo oportunidad de declarar ante el juez Chirinos y dijo que “no mató a nadie”, además de reiterar una serie de razones familiares para pedir las salidas de la cárcel.
Kielmasz lleva más de una década tras las rejas y fue castigado con prisión perpetua en el 2001. En el mismo juicio oral, fue condenado Guillermo González Pino a 18 años de cárcel, pero un recurso presentado ante el Superior Tribunal de Justicia lo benefició y quedó libre.







