Un incendio en un local céntrico, heridos de arma blanca y múltiples atenciones en la guardia, marcaron una noche de Año Nuevo intensa en la ciudad.
Los servicios de emergencias de Cipolletti atravesaron una noche de Año Nuevo con demanda y operativos activos desde las últimas horas del 31 de diciembre y durante la madrugada del 1 de enero. Bomberos Voluntarios y personal de salud permanecieron en alerta para responder a distintos episodios que requirieron asistencia inmediata en distintos puntos de la ciudad.
Desde el cuartel de Bomberos Voluntarios de Cipolletti informaron que, en el inicio del 2026, se registraron dos intervenciones menores por quema de pastizales. En ambos casos, las dotaciones lograron controlar y erradicar rápidamente el fuego, evitando que las llamas se propagaran hacia zonas cercanas o generaran mayores daños.
Sin embargo, el episodio que generó mayor preocupación se produjo en un comercio céntrico. Se trató de un incendio en el maxikiosco "Ciber Nuestro", ubicado en la intersección de las calles Mengelle y 9 de Julio. El siniestro se originó en el interior del local y se extendió hasta alcanzar parte del techo de la fachada exterior. Al arribar al lugar, los bomberos lograron controlar la situación de manera inmediata, sin que se registraran personas heridas, ya que el comercio se encontraba cerrado al momento del hecho.
De acuerdo a fuentes bomberiles, si bien el incendio no fue calificado como grave, sí ocasionó daños materiales. Se registraron pérdidas de mercadería y el local quedó afectado por la presencia de hollín en su interior. Las pericias para determinar las causas del fuego estaban previstas para realizarse durante el transcurso del día, con el objetivo de establecer el origen del siniestro y descartar riesgos adicionales.
En paralelo, el área de salud también vivió una madrugada intensa. Desde la guardia del Hospital Pedro Moguillansky confirmaron a LM Cipolletti que no se registraron nacimientos durante las primeras horas del nuevo año, aunque sí hubo múltiples atenciones en la guardia médica. Según precisaron, buena parte de los ingresos estuvieron vinculados a transgresiones alimentarias, una situación frecuente durante las celebraciones de fin de año.
Las transgresiones alimentarias suelen provocar trastornos digestivos asociados a infecciones o inflamaciones de la mucosa del estómago y del intestino. En los cuadros más habituales, se presentan como gastroenteritis, con síntomas como vómitos y diarrea líquida, o como gastroenterocolitis, cuando se detecta sangre o mucus en las deposiciones o se registra un dolor abdominal intenso. Desde el hospital recordaron que la mezcla y el exceso de comidas poco habituales, sumados al consumo de distintas bebidas alcohólicas, pueden generar fermentaciones que alteran la flora intestinal y derivan en estos cuadros clínicos.
Además de las consultas por malestares digestivos, la guardia médica asistió a personas con heridas cortantes producto de peleas callejeras. También se atendió a un paciente con una herida de arma blanca, en el marco de un robo ocurrido en la vía pública durante la madrugada. Ya por la mañana, cerca de las 9.30, ingresó un motociclista accidentado en la zona de la Isla Jordán, quien permanecía en observación en el área de traumatología.
El balance de la noche de Año Nuevo dejó en evidencia, una vez más, el rol clave de los servicios de emergencia de Cipolletti. Bomberos, personal de salud y equipos de guardia sostuvieron operativos continuos para dar respuesta a incendios, accidentes y urgencias médicas, en un contexto marcado por los festejos y el movimiento propio del cambio de año.