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La tradición instalada entre los alumnos de quinto año, el Último Primer Día, se desarrolló sin inconvenientes en la ciudad, con controles reforzados y sin ingresos por guardia.
El Último Primer Día (UPD) volvió a marcar el termómetro del inicio de clases en Cipolletti. Los estudiantes de quinto año celebraron el inicio de su último ciclo en el secundario con encuentros y festejos que se desarrollaron sin hechos de gravedad, en un contexto atravesado por intensos controles municipales y policiales que apuntaron a evitar incidentes.
La tradición del UPD, que en los últimos años se consolidó entre los adolescentes que comienzan a transitar su último año escolar, combina encuentro y festejos desde la noche anterior, música y la posterior llegada en grupo a los establecimientos educativos para compartir el simbólico primer día de clases. En Cipolletti, el fenómeno ya forma parte del calendario escolar y, como ocurre en distintas ciudades del país, obliga a reforzar la prevención para minimizar riesgos asociados al consumo de alcohol y a la circulación vehicular.
Este año no fue la excepción. Desde la previa, autoridades policiales y de Fiscalización municipal habían anticipado un incremento en los controles, tanto en la vía pública como en puntos estratégicos de la ciudad. El objetivo era permitir que el festejo se desarrollara con normalidad y sin consecuencias lamentables.
El resultado fue alentador. Fuentes policiales confirmaron a LM Cipolletti que las jornadas transcurrieron sin inconvenientes vinculados al UPD. En la misma línea, desde el servicio de emergencias del Hospital Pedro Moguillansky señalaron que no se registraron ingresos relacionados con los festejos. “No tuvimos ningún ingreso por el servicio de emergencias”, indicaron desde el centro asistencial.
El operativo preventivo se desplegó desde el 25 de febrero hasta el lunes 2 de marzo inclusive, en un trabajo conjunto entre la Dirección de Tránsito municipal y la Policía. Durante esos seis días se intensificaron los controles de alcoholemia y verificación de documentación obligatoria.
Diego Zúñiga, secretario de Fiscalización, explicó que el esquema fue más riguroso que un fin de semana habitual. “Incrementamos los controles de fiscalización, es decir, Dirección de Tránsito y Comercio. Como hacemos todos los fines de semana, pero en el marco del UPD los aumentamos. Los saldos fueron positivos, no hubo ningún accidente, no hubo ningún hecho de gravedad. Se trabajó mucho en la prevención con números con gran cantidad de retención igual”, señaló.
En total se labraron 168 actas de contravención y se retuvieron 47 vehículos, discriminados en 24 autos y 23 motos. Además, se detectaron casos de alcoholemia positiva que superaron ampliamente el límite permitido, con un registro máximo de 1,28 gramos de alcohol por litro de sangre.
Desde el municipio remarcaron que Cipolletti se encuentra adherida a la Ley Nacional N° 27.714 de Alcohol Cero al volante, que prohíbe cualquier graduación alcohólica para conducir. En ese marco, durante los controles se exigió la documentación obligatoria: licencia de conducir vigente, cédula verde y seguro al día.
Si bien las cifras evidencian que hubo conductores que infringieron la normativa, el balance oficial subraya que no se produjeron siniestros viales ni episodios de gravedad asociados a los festejos estudiantiles.
El UPD coincidió además con un escenario particular para el calendario escolar en Río Negro. Si bien el inicio formal de clases estaba previsto para el lunes 2 de marzo, el paro nacional convocado por CTERA impactó en el arranque del ciclo lectivo. A esto se sumó la medida de fuerza de Unter, que mantiene un paro activo en toda la provincia, lo que retrasó la vuelta a las aulas para la jornada del miércoles o incluso para los días siguientes, según cada establecimiento.
En ese contexto, muchos estudiantes no tuvieron que presentarse formalmente en clases el lunes e incluso este martes. Más allá del conflicto gremial que atraviesa al sistema educativo, en Cipolletti el foco estuvo puesto en que el festejo de los adolescentes no derivara en consecuencias negativas. El trabajo preventivo coordinado entre fuerzas de seguridad, personal de Tránsito y el sistema de salud permitió que la ciudad iniciara la semana con un saldo favorable.