La Municipalidad lanzó un plan para actualizar deudas del derecho a nichos y bóvedas. La recaudación será destinada a mejoras y tareas de mantenimiento.
Tras la medida de retirar más de 600 restos humanos de sepulturas en el Cementerio Municipal de Cipolletti, expuso la crisis que transitan los cementerios, ante la falta de pago de derecho de tumbas y la necesidad de garantizar un servicio municipal básico.
Bajo esta presión está el Cementerio de Ingeniero Huergo, que lanzó una convocatoria para regularizar deudas vinculadas al derecho de uso de nichos, tumbas y bóvedas. La iniciativa apunta a actualizar pagos adeudados de vecinos que tienen a sus familiares sepultados y que no cumplieron con los honorarios durante los últimos años.
Desde el Ejecutivo local explicaron que los fondos recaudados serán destinados a trabajos de mantenimiento del predio, con mejoras estructurales para garantizar su transitabilidad, crear nuevos espacios para nichos y realizar modificaciones en las instalaciones en el lugar.
Según se informó desde la Municipalidad de Huergo, la convocatoria alcanza a titulares de nichos, bóvedas, bovedillas y fosas ubicadas en el predio ubicado en la zona norte de la ciudad. El objetivo es actualizar los datos de los familiares y avanzar hacia un plan de regularización de las cuotas.
“Se solicita a familiares de difuntos ocupantes de nichos, bóvedas, bovedillas y fosas que se encuentren en mora por concepto de derecho de cementerio, sin identificación, en malas condiciones o estado de abandono, acercarse a regularizar la situación” indicaron desde el municipio.
Esta iniciativa se presenta en un contexto donde varias tumbas presentan deterioro, falta de identificación, o signos de abandono. Además, señalaron que la actualización de las cuotas de los derechos son claves para mantener las condiciones mínimas de orden y limpieza en el predio.
Las personas interesadas deberán asistir a la oficina del área del Cementerio, ubicado en el edificio central de la Municipalidad de Ingeniero Huergo. El horario de atención es de lunes a viernes desde las 7 hasta las 13 horas.
La crisis del Cementerio Municipal de Cipolletti volvió a quedar expuesta esta semana tras una nueva medida adoptada por el Ejecutivo local, que apunta a liberar espacio ante una situación límite. Más de 600 restos humanos serán retirados de sepulturas, nichos y bóvedas que presentan arrendamientos vencidos y, en la mayoría de los casos, sin regularización por parte de los familiares responsables. De no mediar presentaciones en el plazo establecido, el destino final será la cremación o el depósito en el Osario General.
La decisión fue oficializada a través de edictos publicados este lunes y martes en el Boletín Oficial, en el marco de la emergencia del Cementerio dispuesta por la Resolución N° 1559/24. Allí, la Municipalidad de Cipolletti intimó a los responsables de las sepulturas alcanzadas a retirar los restos en un plazo de 15 días corridos desde la publicación, debido a la caducidad de los arrendamientos, tal como lo establece la Ordenanza de Fondo N° 096/06.
“El Municipio intima por este medio a los responsables de las sepulturas indicadas a que procedan a retirar los restos allí depositados, atento a la caducidad de los arrendamientos, bajo apercibimiento de proceder a su exhumación y depósito en el Osario General”, señala uno de los edictos. Una disposición similar rige para los nichos y bóvedas, aunque en esos casos se advierte que, ante el incumplimiento, se avanzará con el retiro, la cremación y el posterior depósito en el Cinerario General.
La medida alcanza a un total de 620 fallecidos cuyos restos permanecen en el cementerio local sin regularización vigente.
Se trata, en su mayoría, de sepulturas anteriores a 2015, muchas de ellas con más de dos décadas de antigüedad y sin que se hayan realizado los pagos correspondientes por parte de los familiares o responsables.
La situación del cementerio no es nueva. En 2024, el Ejecutivo cipoleño declaró formalmente la emergencia del lugar tras detectar más de 3.000 contribuyentes con deudas vinculadas a sepulturas de familiares o seres queridos. En muchos casos, los restos llevan más de 20 años en el predio sin que se haya cumplido con las obligaciones establecidas por la normativa municipal.
Desde entonces, el municipio viene advirtiendo sobre la falta de espacio disponible y la imposibilidad de seguir incorporando nuevas sepulturas sin avanzar en un ordenamiento de las existentes. Sin embargo, el nivel de respuesta por parte de los vecinos ha sido mínimo.
“En cuanto a las regularizaciones, prácticamente nadie viene a hacerlo, son muy pocos, por eso el problema que tenemos”, explicó a LM Cipolletti el secretario de Servicios Públicos, Adrián Artero. El funcionario fue contundente al describir el panorama actual: “Estamos saturados y al límite”.
El artículo 44 de la misma ordenanza establece que el Cementerio Municipal cuenta con un Osario General donde se depositan, sin posibilidad de retorno, todos los restos humanos reducidos que no tengan un destino especial o que no hayan sido reclamados dentro de los plazos establecidos. Allí llegan restos provenientes de bóvedas familiares, nichos municipales y sepulturas comunes.
La normativa también contempla la posibilidad de que restos humanos reducidos depositados en el osario puedan ser destinados, sin cargo, a estudios científicos, siempre que exista una solicitud formal de estudiantes universitarios, profesionales o instituciones que acrediten esa necesidad.
Según explicó Artero, la estrategia del municipio apunta principalmente a la cremación como forma de liberar espacio físico en el predio. “Estamos como siempre con poco espacio, por eso hacemos cremación. Lo que salió ahora es el anuncio que son aquellos del 2015 hacia atrás, que se van a levantar y se van a hacer cremaciones para hacer espacio”, detalló.