Escobar dio su versión de la muerte del niño

El Comandante se refirió por primera vez al hecho, a seis años de ocurrido.

Al cumplirse hoy seis años de las trágicas circunstancias que concluyeron en la muerte de Lucas Prieto, el único imputado y condenado por los hechos, Hugo “Comandante” Escobar, dio por primera vez su versión de lo ocurrido en esa triste jornada. Además de cuestionar al entonces juez de la causa, Gustavo Herrera, al que acusa de haber dado en su momento “información errónea” a los medios de comunicación, acepta que hubo “imprudencia” de su parte, aunque enfatiza que se dieron “muchas casualidades para esta desgracia”.

Se recordará que Lucas, de apenas 9 años, fue muerto el 14 de febrero de 2012 por un pequeño amigo, familiar de Escobar y de 11 años, mientras jugaban con un arma propiedad del Comandante.

Tras afirmar que no se debe “dar información errática a la opinión pública”, Escobar cargó contra Herrera por haber relatado en ese entonces que “las armas estaban al alcance de los niños” y que “jugaban a los pistoleros” dentro de su domicilio.

“Lo cierto es que el rifle calibre 22, dejado como herencia de mi difunto padre, estaba sin cargador y con pruebas de mecanismo sin balas en recámara y como si fuera poco, escondido, en un colectivo que estaba arreglando a dos cuadras de mi casa”, recordó.

“Es así que unos días antes el chapista me trajo el rodado a mi domicilio para que baje todo, herramientas, materiales, y también el rifle en su funda rígida porque tenía miedo que lo roben, lo que efectué, dejando el arma larga, en lo más alto del placard, no encontrándose a la vista y sin cargador, pero por desgracia de la vida, aparentemente tenía un bala en recámara”, sostuvo, en declaraciones divulgadas ayer.

“Los chicos, por una travesura, bajaron el arma larga del placard, sin sacarla de la funda, y en el afán de curiosidad, tocan el gatillo y se efectúa el disparo, con la funda puesta”, indicó. “Sin perjuicio de ello, resulta mi responsabilidad por imprudencia, pero jamás nadie quiso que pasara tal hecho”, agregó.

Sostuvo que el juez dio información “errónea” al expresar que “el suscripto tenía arsenal y al alcance de los niños, lo cual es falso, ya que había sólo dos armas en desuso por su viejo tiempo y que sólo eran de adorno, que ni siquiera fueron ubicadas por los niños ni por la policía, y Herrera dijo que los menores jugaban cowboys con las armas”.

“Luquitas era un amiguito que se lo pasaba en mi casa, hasta altas horas de la noche durante varios días de la semana, porque su mamá trabajaba en una heladería y siempre me preguntaba por la guerra de las Malvinas y como lo hice siempre en mi casa trataba de no contar nada y desviarle la conversación. Muchos chicos que frecuentaron mi casa, durante muchos años, jamás vieron un arma”, afirmó.

“Fueron muchas casualidades para esta desgracia. Me abrieron mi dormitorio que nunca lo hacían, buscaron hasta encontrar lo que para ellos creían que era un juego. Y lamentablemente quedó una bala en la recámara”, expresó.

“Guardé silencio por respeto a la familia de Lucas, y hasta hoy nunca quise entorpecer la investigación y desde el hecho me puse a total disposición de la Justicia”. Hugo Escobar. Imputado y condenado por la muerte de Lucas Prieto.

“Le ofrecí a la madre mi casa y mis camionetas, que es lo único que tengo”

Hugo Escobar señaló que en muchas ocasiones quiso “hablar con la madre” de Lucas y ella “se negó”. “Lo comprendo. Le firmé lo que ella quería, (aunque) sus abogados me pidieron de parte de ella la máxima condena”, dijo. “Me hizo un juicio civil y cuando me notificaron de dicha acción, de manera inmediata le ofrecí mi casa y mis camionetas, que es y era lo único que tenía y tengo”, agregó, y sostuvo que “la mamá de Lucas no aceptó y quería el dinero”, que de ninguna manera se niega y que, al contrario, entiende su dolor. “Pero quise hacerlo público para que a otra persona no le pase lo mismo, que cuando se tengan que defender lo hagan. Quizás fue un error aceptar todo lo que pedían los abogados de ella. Sé muy bien que con esto muchos no me creerán, pero esto es lo que pasó. El terrible dolor de esta familia de Luquitas jamás se lo podré pagar y no alcanzará el dinero que tendré que darles para disminuir tal dolor. Pero lo cierto es que yo jamás tuve intención de que Lucas pierda su vida y, por otro lado, tengo una familia que sostener y un chico que presenció el terrible hecho, y que lo llevará toda su vida, y que jamás el ex juez lo protegió, ni se acordó y mucho menos le brindó asistencia psicológica, quien también es víctima, con sus conferencias de prensa”, manifestó.

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