Dos piedrazos mandaron a Vera y Del Prete al Hospital
Los cipoleños fueron agredidos cuando se retiraban. Les provocaron cortes en la frente y en el pómulo.
Durante los saludos protocolares entre protagonistas que se acostumbraron a encontrarse deportivamente, una de lluvia de objetos contundentes comenzó a caer al campo de juego.
El primero en ser alcanzado fue Vera, quien recibió el golpe en la parte izquierda de su frente y cayó desplomado entre sus compañeros, integrantes del cuerpo técnico y protagonistas visitantes que caminaban en la misma dirección.
La lesión en el juvenil fue en la zona del pómulo derecho, razón por la que se llamó a la ambulancia que estaba en el estadio, como exige el reglamento.
Otros jugadores roquenses lo acompañaron en el gesto que contribuyó a parar con la violencia, mientras los efectivos policiales observaban del lado de adentro del perímetro olímpico cómo todo se desvirtuó en cuestión de segundos.
2 puntos de sutura debieron aplicarle a Vera, que jugó sólo el último cuarto de hora en el clásico.
Trasladados
Ambos jugadores de Cipolletti terminaron sobre el sintético y fueron asistidos por los médicos en el lugar y posteriormente trasladados al nosocomio local.
El árbitro Jonathan Correa, de correcto trabajo, observó a pocos metros de distancia todo lo sucedido y exigió a los profesionales un informe por escrito de las lesiones.
Vera recibió dos puntos de sutura y a Del Prete le aplicaron la Gotita, ambos atacantes albinegros cumplieron diferentes radiografías antes de volver a la ciudad, horas después del encuentro.
En las tribunas también hubo incidentes
La decisión policial de no permitir el ingreso de visitantes ni delimitar una tribuna para neutrales no impidió que cientos de cipoleños llegaran hasta Roca para ver un nuevo clásico rionegrino por el Federal A.
Los simpatizantes del Albinegro se ubicaron en la cabeza sur y la platea que da espaldas a la terminal.
A diez minutos del pitazo inicial, los cipoleños alzaron la voz y comenzaron las provocaciones. Jorge Escaris, presidente del Deportivo Roca, se desesperaba ante la Policía para armar un cordón que separe a la gente y el clásico se desarrolló entre cánticos.
Algunos del local respondieron a la provocación durante el entretiempo, sin pasar a mayores, hasta que sobre el final, un hincha identificado con los colores del local decidió trepar la tribuna para dirimir diferencias con otro de Cipolletti que no paraba de gritar desde la zona más alta.
En el ida y vuelta hubo empujones, la Policía irrumpió en el lugar y abrió uno de los portones para que los cipoleños dejaran el espacio y se ubicaran todos detrás del arco.
Hinchas cipoleños denunciaron en las redes sociales que los uniformados no los trataron muy bien en los primeros metros después del portón.
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