Lothar llegó de sorpresa el jueves. Antes de partir en micro con su papá y hermanos a Córdoba, compartió su increíble aventura con LMC.
"Señores dejo todo, me voy a ver a Cipo...", cantaban los hinchas del Albinegro este sábado antes de subirse a los colectivos que los trasladarían a la final soñada del Federal A en San Francisco, Córdoba. El que sin dudas más honor le hizo al hit tribunero y lo cumplió a rajatabla fue Lothar Homann, el hijo del Ruso, gran leyenda del club.
Resulta que el audaz muchacho de 33 años renunció a su trabajo en Australia, rompió el contrato del alquiler y se vino de sorpresa a Cipolletti consciente de que ya no podrá continuar su estadía en oceanía.
Listo para emprender el viaje junto a su papá Henry y sus hermanos Thiago y Fernando desde el predio de Pacheco y Rivadavia, compartió con LM Cipolletti una locura futbolera casi sin precedentes.
"Me fui hace 7 años al exterior y llegué a Australia en Agosto, me estaba adaptando. Venía de Suiza, donde estuve unos años allí. Me gusta viajar, conocer el mundo y a nivel laboral me amoldo a lo que se presente. Ahora último estaba en la barra de un hotel, en la zona de la pileta, muy bien, otro mundo. Australia es un país hermoso. Vivía con un amigo que me bancó mucho en esta decisión", contextualiza el joven que estos días durmió poco y nada afectado por la diferencia horaria.
De su relato todo sorprende. Pero la forma y el lugar en el que renunció al trabajo, no tiene desperdicio... "Renuncié en el aeropuerto, le mandé un mensaje a mi jefa, me entendió. Y acá estamos...", revela y su legendario progenitor acota 'este está loco'.
En un momento, la aventura peligró. Las dificultades eran muchas Tenía que resolver numerosas cuestiones, varias de ellas monetarias, contrareloj. "Era lunes, el tiempo corría, tenía que sacar pasaje, romper contrato de alquiler de una casa... Salí a pedirles plata a unos amigos. En un momento pensé, 'me solucionaría la vida quedarme pero voy a ir a ver a Cipo igual' e hice lo imposible. Y acá estoy, como me prometí a medida que pasaban los partidos y el equipo avanzaba.
Embajador del albinegro por el mundo, en otras latitudes admite que "me la paso hablando de Cipo, a todo el mundo le regalo camisetas. Tengo un amigo de Marka -indumentaria deportiva- y siempre le pido antes de irme para llevarme y repartir allá".
Una vez que pase la final, tendrá que empezar de cero lejos de casa. Ya nada será igual, peri quién le quita lo bailado... "Me quedo un mes, ya que vine aprovecho para estar en el egreso de mi hermano más chico y a fines de noviembre me voy para Suiza", adelanta sus planes este joven bohemio.
Ilusionado con la chance del ascenso, indica: "Me motiva que el equipo se planta en cualquier lado, la gente se siente identificada". Lothar Homann, los que no sienten la pasión por el fútbol jamás lo entenderán. ¡Crack!
Henry Homann lo vio venir... Más allá de que su hijo intento sorprenderlo, el querido Ruso lo sospechó desde un principio. "Veníamos hablando, una vez por semana o cada tres días nos hacíamos una videollamada. El me venía diciendo, mirá que si llegamos a la final 'voy'. Pero más allá de sus ganas uno sabe que está difícil por la cuestión económica y lo que implica semejante gasto. Terminó el partido con Alvarado, el lunes hicimos una llamada y ahí me dio a entender que no venía porque estaba complicado por el laburo, por la plata... Pero yo lo noté muy tranquilo. Hablaba con mis amigos y familiares que me preguntaban y a todos les advertía, 'mirá, me dijo que no, pero conociéndolo se va a caer el viernes. Y bueno, dicho y hecho, no me dijo nada y el jueves a la noche llegó a casa. Fue la mejor sorpresa", reconoce la gloria albinegra visiblemente emocionado.
"Me llena el alma ver la pasión que él tiene, el sentimiento por estos colores que uno le transmitió como mis viejos a mi. Cipolletti es un sentimiento que va de generación por generación, se ve reflejado en el amor que él tiene por los colores. Disfrutar esto con mis tres hijos es algo que no tiene precio", confiesa el ex jugador y DT del Capataz de la Patagonia mientras recibe el afecto de los fanáticos.
También hubo tiempo para un esperanzador análisis previo del partido del año. "Como hincha, este es el más importante de los últimos tiempos, nada más ni nada menos que la posibilidad de volver al Nacional B. Lo veo muy sólido al equipo, muy unido, comprometido y se ve reflejado dentro del campo. Creo que Cipo va a lograr el triunfo y el ascenso".
Ojalá sea así Ruso, lo merece el club y los hinchas como Lothar, capaces de dejar todo por Cipo...