La ilusión albinegra partió rumbo a Córdoba: 17 colectivos de hinchas de Cipolletti viajan por el ascenso

Entre cánticos, abrazos y lágrimas, cientos de fanáticos emprendieron un recorrido de más de 1.200 kilómetros con la esperanza de celebrar una conquista histórica.

17 colectivos parten este sábado desde Cipolletti rumbo a San Francisco, Córdoba para alentar al Albinegro.

Con mochilas, camisetas, banderas y una ilusión que desborda cualquier explicación, cientos de hinchas del Club Cipolletti comenzaron este sábado un viaje histórico hacia San Francisco, Córdoba, donde el Albinegro disputará la gran final por el ascenso.

Desde temprano, el predio ubicado en Pacheco y Rivadavia se transformó en un punto de encuentro para familias, amigos y simpatizantes que esperaron durante años la oportunidad de acompañar al Capataz en una instancia decisiva.

En total, 17 colectivos trasladan a los hinchas de Cipolletti, distribuidos en diferentes puntos de partida. Diez micros salieron desde Pacheco y Rivadavia, mientras que otros contingentes se organizaron desde el Complejo Ex Toddy y Parque Norte.

Por delante esperan 1.286 kilómetros de ruta, pero el cansancio parece quedar relegado frente a la expectativa. Entre cánticos, abrazos y lágrimas, los protagonistas compartieron con LM Cipolletti sus sensaciones antes de emprender el viaje.

Desde el predio de Pacheco y Rivadavia, el grueso simpatizantes salen en micros.

Lágrimas, fotografías y el sueño de retratar el gol del ascenso

Vanesa, fotógrafa del club desde hace dos años, fue una de las hinchas que se preparó para viajar. La emoción comenzó durante la despedida del plantel y todavía permanece intacta a pocas horas del partido.

"Fueron lágrimas, emoción. Estoy muy nerviosa, sé que vamos a ganar, vamos a volver con la victoria", expresó. Su mayor deseo es conseguir una fotografía que quede grabada para siempre en la historia de la institución.

Ante la posibilidad de retratar el gol que le dé el ascenso a Cipolletti, respondió convencida: "Sí, esa foto voy a estar ahí, la voy a traer".

Más de cuatro décadas esperando este momento

Entre los viajeros también estuvo Alberto, conocido como el Ruso, quien acompaña al Albinegro desde 1978. Su historia representa a generaciones de simpatizantes que atravesaron frustraciones deportivas sin abandonar la esperanza de volver a festejar.

"Es algo que hemos esperado, lo que hemos renegado a ver si podemos ascender alguna vez", manifestó. Al describir sus sensaciones antes de subir al colectivo, resumió: "Tengo un nudo en el estómago, no te imaginás".

Otro de los protagonistas fue Pedro, expresidente del club, quien esta vez emprendió el recorrido como un simpatizante más. Su expectativa está puesta en que finalmente llegue la recompensa después de tantos intentos.

"Ojalá que después de tantos años de ir y venir, de insistir y perder una semifinal y la otra, este sea el año", expresó. También destacó el acompañamiento de la gente y el trabajo de las dirigencias.

A las 12, tal cual se había adelantado, comenzaron a subir los hinchas a los micros y partir rumbo a Córdoba.

El abuelo que cumplió el sueño de su nieto

Una de las historias más emotivas fue protagonizada por Nico Jaime, fundador de la escuelita comunitaria Los Humildes, quien viajó acompañado por su nieto, después de sorprenderlo con la posibilidad de presenciar la final.

"Estoy re orgulloso del abuelo, lo quiero mucho y aguante Cipolletti", expresó el pequeño, visiblemente feliz. Para Nico, compartir esta experiencia familiar representa mucho más que asistir a un partido de fútbol.

"Es una locura porque siento lo mismo que sentía cuando tenía 20 o 30 años", contó. Y agregó que lo que está regalando Cipolletti a los hinchas que ya peinan canas resulta inexplicable.

Así, entre 17 colectivos, generaciones de hinchas y miles de kilómetros de ilusión, comenzó una movilización que promete quedar en la memoria albinegra. El destino es Córdoba, pero el verdadero sueño es regresar a Cipolletti con el ascenso.