Héctor Sepúlveda abandonó su banca a meses de asumir; la renuncia llegó por intermedio de una secretaria y sin explicaciones públicas.
El Concejo Deliberante de Cipolletti transita un año marcado por la inestabilidad interna. Lo que se proyectaba como un período legislativo ordenado volvió a sacudirse este sábado con la confirmación de una nueva renuncia dentro del cuerpo, la segunda en menos de seis meses.
La salida implica que el organismo deberá recurrir nuevamente a la Junta Municipal Electoral para designar un reemplazante y cubrir una banca que quedó vacante antes de tiempo.
La noticia fue confirmada a LM Cipolletti por la presidenta del cuerpo deliberativo, Karina Álvarez. Según trascendió, la comunicación no fue realizada directamente por el propio edil, sino que llegó a través de una de sus secretarias mediante una nota formal.
En el escrito se invocaron únicamente "motivos personales" para justificar la salida, sin mayores precisiones ni explicaciones de fondo. Hasta el cierre de esta nota, el concejal no había brindado declaraciones públicas, y tampoco contaba con redes sociales institucionales activas desde donde pronunciarse.
Álvarez confirmó que, una vez recibida la renuncia, se notificó de inmediato a la Junta Municipal Electoral. "Ellos informan quiénes siguen en la lista y se los notificará", indicó la presidenta, dejando en claro que el mecanismo institucional seguirá su curso.
El antecedente inmediato se remonta a diciembre de 2025, cuando la entonces concejal María José Manonelles renunció al Deliberante. En su lugar asumió, en febrero de 2026, Héctor Sepúlveda, militante radical, jubilado docente y referente de instituciones locales como el club San Martín.
Al asumir, Sepúlveda se había comprometido públicamente con una oposición constructiva y con recuperar el debate político dentro del recinto. "El debate político es algo que hoy no se está viendo y es necesario para enriquecer las decisiones", había afirmado en su discurso de jura ante sus pares.
Su paso por la banca fue breve. Apenas cuatro meses después de asumir, el edil presentó su renuncia sin dar explicaciones públicas y sin comunicarlo de manera directa.
Las tensiones dentro del bloque opositor no tardaron en aparecer durante el año. En abril, el concejal Oscar Langowski solicitó su desvinculación de Cambia Cipolletti para conformar un bloque unipersonal bajo la identidad de la Coalición Cívica ARI.
La decisión desató rispideces. La concejal Ana Napoli cuestionó con dureza la habilitación del nuevo bloque, al recordar que en 2024 había pedido lo mismo y se le había negado, con el argumento de mayores gastos presupuestarios para el cuerpo.
En esta ocasión, la presidencia del Concejo autorizó el pedido sin objeciones de ese tipo. Napoli lo interpretó como un criterio que varía según conveniencia política: "Cuando las reglas cambian según la conveniencia, lo que queda en evidencia es que los intereses partidarios terminan estando por encima de los vecinos", señaló.
Tras la oficialización en sesión ordinaria, el mapa de bloques quedó dividido en tres: Juntos Somos Río Negro, Cambia Cipolletti y CC Ari.
La nueva vacante deja al bloque Cambia Cipolletti reducido a una sola integrante activa —la concejal Napoli— hasta que se designe y asuma el reemplazo correspondiente.
El cuerpo deberá abordar esta reconfiguración en la segunda mitad de un año legislativo que prometía trabajo intenso, pero que acumuló turbulencia política antes de llegar a su mitad.
La segunda renuncia en menos de seis meses expone las tensiones que atraviesan a los bloques opositores y deja planteada una pregunta de fondo: cuánta estabilidad puede ofrecer la oposición en un cuerpo que, cada tanto, debe reinventarse desde adentro.