Las cuadrillas municipales se encuentran trabajando en drenar el agua de los sectores más complicados de la ciudad.
Las lluvias registradas en los últimos días en Cipolletti generaron múltiples complicaciones en el sistema de drenaje pluvial, lo que obligó a un despliegue intensivo de equipos municipales en distintos sectores de la ciudad para mitigar los efectos.
Desde la Municipalidad informaron que las tareas se concentran en la limpieza de bocas de tormenta, zanjeo en zonas críticas y extracción de agua acumulada, con el objetivo de restablecer la transitabilidad en calles afectadas.
El director de Servicios Generales, José Luis Uircaleo, explicó que uno de los principales problemas detectados fue la obstrucción de bocas de tormenta, fundamentales para el escurrimiento del agua durante episodios de lluvias intensas.
Según detalló en declaraciones radiales, el personal recorrió toda la ciudad para limpiar estos desagües y permitir que el agua drene correctamente. Sin embargo, advirtió que la acumulación de residuos dificulta seriamente su funcionamiento.
Uircaleo señaló que en las bocas de tormenta se encontró una gran cantidad de basura, lo que impide el normal escurrimiento del agua. Entre los elementos más problemáticos mencionó el nylon y el barro, que generan bloqueos persistentes.
Esta situación obliga a redoblar los esfuerzos de limpieza, ya que la presencia de residuos no solo retrasa el drenaje, sino que también agrava las inundaciones en distintos barrios, afectando la circulación vehicular y peatonal.
Ante el colapso de algunos sectores, el municipio también debió intervenir con trabajos de zanjeo para facilitar la evacuación del agua acumulada. Estas tareas se realizaron especialmente en zonas donde el escurrimiento natural no resulta suficiente.
El objetivo de estas intervenciones es generar canales alternativos que permitan descomprimir áreas anegadas y acelerar el drenaje, evitando que el agua permanezca estancada durante largos períodos tras las precipitaciones.
Uno de los aspectos destacados del operativo es la continuidad de los trabajos durante la noche. Equipos municipales se mantienen activos en turnos rotativos para atender las urgencias y avanzar con las tareas en los barrios más afectados.
Actualmente, las cuadrillas trabajan en sectores como 2 de Febrero y Costa Norte, donde se utilizan camiones y maquinaria para extraer el agua acumulada y mejorar las condiciones de las calles.
Desde el municipio reconocieron que aún existen sectores donde el agua sigue generando complicaciones, especialmente en calles de tierra o con menor infraestructura de drenaje. Por ello, se prioriza la recuperación de la transitabilidad.
Las tareas incluyen no solo el retiro del agua, sino también el acondicionamiento de las calles para permitir la circulación segura de vehículos y peatones, una demanda constante de los vecinos tras cada episodio de lluvias intensas.
Los operativos continuarán hasta normalizar la situación en toda la ciudad. El esquema de trabajo contempla recorridas permanentes y respuesta ante nuevos inconvenientes que puedan surgir.
Además, se recordó que los vecinos pueden comunicarse las 24 horas al 109 para solicitar asistencia o reportar emergencias vinculadas a anegamientos, obstrucciones o dificultades derivadas de las lluvias.