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La anexión de Las Perlas por Cipolletti se debería a Raúl Alfonsín y su proyecto de Viedma capital del país

El ex presidente Raúl Alfonsín sería culpable indirecto de la pérdida de autonomía de Las Perlas por su fallido proyecto de hacer de Viedma la capital del país.

En Las Perlas, aún se acuerdan del proyecto de convertir a la ciudad de Viedma, capital de la provincia de Río Negro, en capital de la República Argentina. Pero no se acuerdan con nostalgia ni anhelo, sino con cierto desconcierto y desagrado porque la fallida iniciativa terminó por jugarle en contra al desarrollo histórico independiente de la comunidad.

La propuesta de mudar la capital de Argentina de su asentamiento en la ciudad de Buenos Aires a Viedma fue planteada por el ya fallecido presidente Raúl Alfonsín en 1986 y, en su momento, despertó en el país muchos respaldos pero también muchos detractores.

El proyecto se gestó y llegó, incluso a planificarse, pero la inestabilidad política y económica que marcó la segunda mitad del mandato de Alfonsín, con alzamientos de los tristemente recordados carapintadas, y una inflación creciente que degeneró en una tremenda hiperinflación, lo fue pasando a un segundo plano y, de ahí, a la intrascendencia.

En 1987, Cipolletti se anexionó para su ejido municipal más de 500.000 hectáreas en la margen sur del río Negro. En la expansión, se incluyó a la ex Comisión de Fomento de Las Perlas. Hay quienes creen que Cipolletti juntaba fuerzas para ser capital provincial.

Apenas asumido, en 1989, el gobierno que sucedió al radicalismo en el poder en la Argentina decidió dejar sin efecto la iniciativa y, para ello, procedió a disolver el Ente para la Construcción de la Nueva Capital (ENTECAP).

Sin embargo, del tiempo pasado nada se pierde y los efectos, que se creían superados y muchas veces olvidados, de acciones que alguna vez fueron trascendentes, siguen haciéndose sentir. O, por lo menos, así lo creen los memoriosos que observan los acontecimientos con atención.

Así, el dirigente Néstor Padilla, integrante de la Mesa Política para la Autonomía de Las Perlas, sostuvo en estos días que "hasta antes del anuncio que hiciera el ex presidente Raúl Alfonsín" de convertir a Viedma en la nueva capital de la Argentina, lo que ocurrió en abril de 1986, o sea, hace 40 años, la comunidad perlense "no era ni siquiera conocida ni generaba atracción por su ubicación".

Padilla viene investigando desde hace años la formación y desarrollo de Las Perlas y está en las instancias finales de preparación de un libro sobre la historia de su comunidad, con abundante material de archivo y desde su perspectiva de viejo poblador.

Las Perlas, lugar de recreación y pesca

En ese entonces, a mediados de los años '80, Las Perlas era, cuando mucho, "un lugar para recrearse, descansar y dedicarse a la actividad de la pesca en sus amplias costas".

Pero, "cuando Alfonsín anunció la decisión de trasladar a Viedma la capital del país, se generó todo un revuelo socio-político y económico nacional que hizo que todos los ciudadanos de Viedma y la región empezarán rápidamente a darle valor a la transformación que iba a generar tremenda decisión política".

Refirió que en Río Negro "todos empezaron a tomar el anuncio como un hecho y en todos los municipios de la provincia se instaló el afán por ser protagonistas directos" de las perspectivas que se abrían y, en particular, surgió un amplio y justificado interés por determinar qué ciudad sería la capital de Río Negro, una vez que Viedma dejara de serlo.

Pugna provincial y nacional

"Los municipios que pugnaron de manera más vehemente fueron los municipios del Alto Valle y del Valle Medio. Fue entre estas dos zonas donde se centró el futuro traslado de la capital de la provincia rionegrina, de concretarse y hacerse realidad que Viedma fuera capital de la República", puntualizó.

Además, con motivo de las elecciones provincial y municipales que se celebrarían en 1987, en Río Negro, durante el preelectoral año 1986, había "ambientes muy participativos y enfáticos", que se acentuaron por "la disputa de cuál ciudad sería la futura capital provincial".

Así las cosas, la discusión se fue centrando, sobre todo, en Cipolletti y General Roca, cuyas pretensiones de capitalidad se fueron haciendo más intensas. Padilla recordó que, en ese clima de confrontación, "se sucedieron muchos acontecimientos que generaban posiciones encontradas en defensa de las posturas de ambos lados".

Conectividad de Roca

Precisó que "del lado roquense, prevalecía el argumento de la conectividad con la provincia de La Pampa, a través de la Ruta 6" y con el sur rionegrino, a través del "puente de Paso Córdoba que une el Valle con la Línea Sur y la Cordillera, hasta Bariloche y los lagos".

El proyecto del ex presidente Raúl Alfonsín de convertir a Viedma en capital de la República Argentina sacudió la política nacional en la década de los '80. La propuesta propició, a su vez, pugnas entre ciudades rionegrinas que querían ser la futura capital provincial.

En tanto, Cipolletti sostenía, principalmente, el argumento de que debía ser la capital de Río Negro por encontrarse "frente a la capital de Neuquén, que poseía un movimiento socio-económico y político muy importante" que debía ser contrastado por las decisiones que debía adoptar la política rionegrina.

En este contexto, fue cobrando "mucho valor" la necesidad de construir en Cipolletti el por entonces muy anhelado puente sobre el río Negro, a la altura de la Isla Jordán, cuya ejecución comenzaría recién en 2005 y se terminaría y se inauguraría, tras muchas dilaciones, en 2016.

Cipolletti gana poder con el sur

Sin embargo, y en lo que hace a la historia y el presente de Las Perlas, fue más significativa la intensidad que adquirieron las aspiraciones de Cipolletti de expandir su ejido hacia la margen sur de los ríos Negro y Limay. Hasta ese momento, "recordemos que el ejido de Cipolletti se extendía solamente sobre la margen norte del río Negro y no sobre la margen sur", acotó Padilla.

Esos territorios sureños pertenecían al ejido de El Cuy, "un departamento despoblado", al punto que "en casi toda la extensión que daba a la margen sur del río Negro, casi no había población alguna".

Las apetencias cipoleñas recrudecieron justamente a partir del año 1986, en el que "después de intensos cruces entre la Provincia y la empresa Forestadora del Limay, el gobierno provincial decide crear la Comisión de Fomento para Las Perlas, que todavía estaba en el departamento de El Cuy y no tenía nada que ver con la Municipalidad cipoleña".

Ampliación del ejido local

Ahora bien, "en el mientras tanto se discutía el anuncio de Alfonsín y cuál sería la ciudad que se convirtiera en la capital provincial, pasaban cosas, como la de llevar adelante la ampliación del ejido cipoleño. Para esto, los funcionarios cipoleños tuvieron mucha disponibilidad política y económica".

Y, así, "uno de los planteos fue que Las Perlas estaba muy lejos de Viedma y que El Cuy como cabecera departamental no iba a poder atender las necesidades del incipiente pueblo".

A la postre, "fue transcurriendo el tiempo y pareciera que entre más confusión poblacional fuera mejor para los funcionarios". Al extremo de que "en tan solo un año, pudieron convencer a los habitantes de entonces y llevar adelante el plan de anexión" que se había pergeñado para fortalecer al Municipio cipoleño: "como si nada y sin problemas de ningún tipo de reclamos, se aprobó" en 1987 "la ley provincial 2189, que expandió el ejido de Cipolletti sobre la margen sur del Río Negro y sobre el departamento de El Cuy".

Anexión inconstitucional

Según Padilla, la expansión del ejido cipoleño y la absorción que se hizo de Las Perlas fue "totalmente inconstitucional, porque la ley dice claramente que, cuando se anexa a una comunidad se debe llevar adelante una consulta mixta, es decir, en las dos comunidades involucradas", lo que no se concretó en modo alguno, más allá de las gestiones y acciones políticas que se realizaron.

Aparte, en la pérdida de la autonomía perlense y del hecho de que se la desposeyera de su condición de Comisión de Fomento, hubo otros asuntos que influyeron y fueron comentados "en el ámbito político". Por ejemplo, de acuerdo siempre con Padilla, el ex intendente Julio Arriaga, ya fallecido, "y otros políticos que lo acompañaban sostenían que Las Perlas era cautiva de poderosos empresarios y políticos que tenían grandes ambiciones en la margen sur". Producto de tales intereses, sería la creación del Ente de Desarrollo de la Margen Sur (ENDEMAS) y las estrategias que impulsó mientras existió como organismo público, dejó entrever el dirigente.

Viedma y Cipolletti, el negocio de la tierra

"También en Viedma se dio algo parecido. Después del anunció de Alfonsín, todos los poderosos salieron a comprar grandes fracciones de tierras, haciendo que el municipio capitalino se quedara con muy pocas tierras para declarar de uso público", aseguró. Por eso, a aquellos poderosos no dudó de calificarlos de "vivos", sin ambages.

En definitiva, "al final los políticos hicieron de las suyas. Y desde hace tiempo y un poco por todo lo sucedido con la tierra, fue que empezó a definirse el irónico nombre de 'Perlakistán' para Las Perlas. Ahora, ya deberíamos empezar a ser parte del programa de planificación urbana y empezar a sentirnos parte del Valle y la geopolítica de la gran metrópolis urbana de esta región del país. Es parte de la historia y, aunque no se haya hecho realidad la capital de la República en Viedma, lo cierto es que esto nos sucedió a los perlenses", concluyó, con una cuota de irónica amargura.

En tiempos recientes, el viejo y fallido proyecto del siempre recordado presidente Alfonsín ha vuelto a plantearse, pero sin el énfasis ni la audacia con que se lo propició en su tiempo. Hay quienes siguen pensando en Viedma como futura capital del país, pero también hay quienes no descartan a la ciudad de Neuquén, la mayor metrópolis de la Argentina.