Unter denunció graves problemas edilicios en escuelas de Cipolletti y falta de respuestas. Prometen obra urgente en la ESRN 17 tras meses de reclamos.
El estado de la infraestructura escolar en Cipolletti volvió a quedar en el centro de la escena. Esta vez, la seccional local del gremio docente Unter realizó una recorrida por distintos establecimientos educativos de la ciudad y expuso una serie de falencias edilicias que, aseguran, se arrastran desde hace tiempo sin respuestas concretas por parte del Gobierno provincial.
El relevamiento incluyó escuelas primarias, secundarias y jardines, donde se detectaron problemas estructurales, falta de mantenimiento, carencias de mobiliario y situaciones que, según denunciaron, afectan directamente el desarrollo de las clases y el derecho a la educación.
Desde el sindicato fueron contundentes al momento de describir el escenario: “Las escuelas se caen a pedazos mientras el Gobierno amplía la planta política”, señalaron, en un documento donde además cuestionaron el destino de los recursos públicos y las campañas de difusión oficiales.
Uno de los casos más graves expuestos corresponde a la ESRN 17, donde el equipo directivo reclama desde septiembre de 2025 la construcción de un baño adaptado para estudiantes con discapacidad. La obra, que aún no comenzó, tiene consecuencias directas: un estudiante no puede cumplir con la jornada completa debido a la falta de condiciones adecuadas.
Sin embargo, en las últimas horas surgieron novedades tras la intervención de autoridades del Consejo Escolar. La directora del establecimiento, Verónica Magallán, explicó a LM Cipolletti que el reclamo lleva meses sin resolución, pero que recientemente se abrió una instancia de respuesta concreta. “Nosotros venimos haciendo el reclamo hace bastante tiempo, pero ayer se acercó el nuevo coordinador escolar. Volvieron a mirar la situación por la que necesitábamos una adaptación al baño, dado que tenemos un estudiante con silla de ruedas”, detalló.
En ese sentido, confirmó que existe un compromiso oficial para ejecutar la obra de manera inmediata: “Hubo una confirmación de que la obra se va a hacer este viernes y ese mismo día va a quedar adaptado todo para que la semana que viene arranque sin ningún problema”.
La directora también remarcó que la situación había escalado dentro de la comunidad educativa, con la intervención del centro de estudiantes. “Se había hecho el reclamo porque estábamos casi en una medida de fuerza. Fue escuchado por el nuevo coordinador Adrián Carrizo y ahí mismo se definió que el viernes se comenzaba y se terminaba la obra, porque es algo posible de realizar”, señaló.
De todos modos, Magallán fue cauta y advirtió que la comunidad se mantiene expectante: “Vamos a esperar al viernes porque es lo lógico. Hubo un compromiso de parte del Consejo de que esto se debe abordar ya, dado que el estudiante se tiene que retirar a mitad de jornada porque no hay baño para él”.
El deterioro no se limita a las escuelas secundarias. En el Jardín 49, por ejemplo, el estado del patio exterior representa un riesgo para niños y docentes. Las tapas de las cámaras cloacales dejan expuestos hierros oxidados, mientras que la falta de canaletas pluviales, pérdidas de agua en la cocina, mobiliario deteriorado y la proliferación de insectos completan un cuadro preocupante.
En la ESRN 89, en tanto, la situación también generó medidas de protesta. El pasado 13 de marzo, estudiantes realizaron una sentada para exigir soluciones ante la falta de mesas y sillas, pérdidas de agua que afectan paredes y techos, deterioro en pisos y aberturas, y la necesidad de reemplazar más de 60 luminarias.
Tras la protesta, autoridades del Ministerio de Educación se hicieron presentes en el establecimiento. El coordinador Adrián Carrizo y la subcoordinadora Beatriz Constantinidis asumieron el compromiso de avanzar con un plan de trabajo para revertir el estado del edificio, aunque desde la comunidad educativa persisten las dudas ante la falta de respuestas previas.
Más allá de los casos puntuales, desde Unter Cipolletti plantearon que estas situaciones reflejan un problema estructural: la falta de inversión en infraestructura escolar y el deterioro progresivo de los edificios educativos.
En ese sentido, cuestionaron las campañas publicitarias del Gobierno provincial, al considerar que “intentan invisibilizar el estado real de las escuelas”, y advirtieron que existe un “fuerte recorte” en el presupuesto educativo.
“El ajuste se está haciendo sobre el sistema educativo y no sobre la casta política”, sostuvieron desde el gremio, al tiempo que denunciaron un crecimiento de la planta estatal en áreas que no están directamente vinculadas con la educación.