El empresario Florentino Soules advirtió que mucha gente optará por irse a General Roca por los altos precios de propiedades y alquileres de la zona petrolera.
Los altos precios que tienen las propiedades en Cipolletti por su cercanía con Neuquén y la zona petrolera pueden llevar, con el tiempo, a que mucha gente termine por elegir ciudades más lejanas, como General Roca, para adquirir un predio y construir su casa, o para alquilar. Así lo expresó el empresario inmobiliario Florentino Soules, destacado referente de su rubro.
Soules es una de las voces más autorizadas en el negocio inmobiliario de la ciudad e, incluso, de la región. Tiene 80 años de edad, de los cuales 60 los ha dedicado al sector. Se inició en esto en 1966, acompañando a su padre Florentino Germán Soules. "Hice la colimba en 1965 y al año siguiente arranqué. Por supuesto, desde entonces ha cambiado mucho Cipolletti", manifestó, con la nostalgia y la ironía de quien ha visto mucho.
Sobre la actualidad de su rubro, el empresario sostuvo que en ocasiones "se producen inequidades", que él no calla y las refiere públicamente cuando lo consultan los medios de comunicación. Así, enfatizó que hoy, lamentablemente, "hay gente que ya no puede alquilar en Neuquén y no puede alquilar en Cipolletti porque acá también los reflejos de Neuquén nos pegan fuerte".
En consecuencia, "la gente se va alejando de estos nuestros lugares que se fueron poblando con los años. En el presente, somos casi 100.0000 habitantes en Cipolletti, pero mucha gente se ha ido, por ejemplo, a Fernández Oro, que ha crecido exponencialmente" en los últimos tiempos.
Lo que observa es un proceso por el cual personas interesadas en radicarse en la región "con lo que ocurre ahora, se está yendo para el lado del este" del Valle, "donde los precios van bajando gradualmente".
Indicó que, recientemente, leyó que profesionales y empresarios inmobiliarios de General Roca, comparando precios de terrenos en barrios privados, mencionaban que, en la zona de Neuquén y Cipolletti, un lote podía llegar a valer, incluso, unos 500.000 ó 600.0000 dólares, y esto "sin pensar en lo que se va a construir después".
En cambio, en General Roca "todavía se consiguen terrenos en 100.000 dólares en barrios privados", según precisaban sus colegas, recordó.
"Entonces, ¿qué se está haciendo con esto? Y se está invitando a que la gente, si le da lo mismo vivir a 39 km más allá y con la autopista" que hoy todavía no es, pero que será en el futuro la Ruta 22, se la está invitando pues a que "puedan vivir en Roca y trabajar en Neuquén".
Así, ahora, ya "pueden empezar a comprar en Roca. Y sí, es lógico, es el mismo fenómeno que hemos tenido en Cipolletti y Fernández Oro".
Todo por la relación de estas ciudades con Neuquén, que es el mismo fenómeno que ocurre entre "Neuquén y Plottier" o entre Neuquén y Centenario" o "muchas veces con Cinco Saltos, que empezó a crecer también. Tanto es así que yo mismo estoy haciendo lotes en Cinco Saltos".
En cuanto a la comparación de precios inmobiliarios de Neuquén y Cipolletti, afirmó que los valores cipoleños son "todavía un poco más bajo" que los de la vecina capital, ya que aún se pueden conseguir terrenos "en un barrio normal" a 100.000 ó 150.000 dólares, "si están bien ubicados".
En los barrios privados, en los barrios cerrados de Cipolletti, los montos pueden ser, obviamente, superiores, en la medida de sus especificidades. Las propiedades en el centro también tienden a tener valores más elevados a los del común de los barrios.
Los reflejos de Neuquén en Cipolletti de que habla Soules se originan en la actividad petrolera de la vecina provincia. En particular, tras el boom productivo experimentado en Vaca Muerta.
Esa influencia ha llevado a que los valores de la actividad inmobiliaria y de otros rubros, porque es el conjunto de la economía local el que ha sido afectado, estén "muy por encima" que en otras regiones. "Sí, sí, porque ya no hay un control estricto que nos pueda llevar a cosas lógicas, como eran en otro momento", reflexionó.
"Cuando nos pasó todo esto del petróleo" cambiaron las cosas y "esto ha marcado muchísimo y va a marcar por muchos años seguramente también" la realidad local. Esto lo dio por lo más probable y será así "desgraciadamente, a no ser que se den cuenta. ¿Pero quién se da cuenta?".
Después de tantos años en la actividad, Soules sabe bien que "el mercado es muy particular", motivo por el cual subrayó que los valores "solo empiezan a bajar cuando a la empresa le empieza a apretar la situación de no vender o de no alquilar. Entonces, ahí empiezan a bajar".
"Cuando la gente se entre a ir, a Roca, a otros lados, se entre a ir más y más, ahí, claro, podrá accederse un poco más al mercado. Esto es así. Eso está en el mercado", resaltó.
"Entonces, el mercado no lo manejamos las inmobiliarias", enfatizó y fue categórico en cuanto a que, en el presente, "las inmobiliarias hoy somos solamente espectadores, como lo son también los propietarios y como lo son los inquilinos. Somos espectadores de lo que pasa en el mercado, en un mercado que está muy afectado por el petróleo de Neuquén. Por supuesto, esto nos trajo muchos problemas".
Tales inconvenientes recaen, en particular, en "la gente que no es petrolera. Un petrolero, un gerente de una empresa petrolera, puede alquilar y pagar tranquilamente" los montos que se cobran "por una propiedad en un barrio privado". No así la numerosa gente que se desempeña en sectores no vinculados a la industria petrolera.
En otro orden, Soules consideró que Cipolletti ha tenido un crecimiento urbano bastante ordenado, pese las dificultades que han presentado las tomas y los asentamientos irregulares, entre los que incluyó las "tomas VIP", que para él son los loteos privados es zonas no urbanizables.
Como integrante del Consejo de Planificación de la comuna y como fundador y dirigente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos local, ha tenido en el pasado una intensa participación en las discusiones y definiciones sobre el desarrollo de Cipolletti. Incluida la Margen Sur, para cuyas perspectivas de progreso y evolución productiva, económica y de diseño urbanístico aportó ideas y propuestas, colaborando con el recordado Aarón Fainberg, especialista del Municipio, fallecido en 2019.
Así, en su momento, "zonificamos toda la ciudad y le dimos el valor que tenía, también desde el punto de vista económico", estudiando "los costos de urbanización", entre otros asuntos, con los que se podía establecer "en cuánto se podía vender un lote sin arrancarle la cabeza a nadie. Y si la situación económica era buena, nos permitía a las inmobiliarias hacer financiaciones que no muchas veces se podían hacer".
"Después, esto se fue desvirtuando con el tiempo y ahora llegamos a una situación sin tanto control de nuestra parte, pero es que los problemas de inflación y todo eso hizo totalmente distorsionar las cosas de una manera terrible", afirmó.
A pesar de todo, "nos vamos acomodando incluso, porque yo no dejo nunca de seguir estudiando los valores de las propiedades, tanto sea para la venta como para alquileres, como para tratar de entender el bolsillo de la gente sin perder, obviamente, la lógica de que el propietario gane lo que le corresponde y bien. Porque esa es la función, realmente, que tenemos los intermediarios".
La función de "pulsear entre la oferta y la demanda" y de "tratar de que no se escape de la mano" el negocio, un riesgo ahora ya visible y palpable. Al respecto, dijo que hay que fijarse en "lo que está pasando" con el enorme fenómeno que "ya se ha escapado de la mano" y que "ha rebautizado la economía" de la región: la economía del petróleo y su variado impacto, sintetizó.
A los 80 años, Soules continúa metido de lleno en el oficio de su vida, el de empresario inmobiliario. Sigue la tradición familiar y se enorgullece, y así lo expresa, de que la firma de su familia haya cumplido 100 años de existencia el pasado 26 de mayo. Un siglo completo, entre 1926 y 2026. Nada más y nada menos que una centuria, un tiempo cargado de acontecimientos locales, nacionales e internacionales de tremenda gravitación.
Junto a su quehacer empresario, Tino, como es conocido por muchos cipoleños, varias generaciones de cipoleños, Tino también es un apasionado de la pintura. Pero esa es otra historia.
En su historia de 60 años de empresario inmobiliario, no ha cesado, bajo ninguna circunstancia, de hacer lo que le ha parecido justo y necesario y, por eso mismo, siempre ha procurado decir lo que piensa, sin tapujos, sin medias tintas. Llegado al presente, "sigo en actividad absoluta, como si tuviera 20 años todavía".
En su libertad para expresarse, no se ha privado de cuestionar con más énfasis a "la tomas VIP", o sea, los loteos privados no autorizados y sin escrituras, que las tomas producto de ocupaciones, que también ha criticado, pero reconociendo el costado social que pueda motivarlas.
"El otro día una colega me dijo que yo soy un tipo muy querido, pero también odiado. Y claro, odiado por aquellos que hacen las cosas mal y que, como yo soy un tipo de salir al frente y decir las cosas que se hacen mal, lógicamente no puedo creer que me quieran. Bueno, no importa. Yo hablo por el espíritu de la ciudad y no por por ninguna otra cosa. Y hablo por los que realmente debemos hacer las cosas bien", sentenció.