El drama continúa para una madre y sus dos hijos. Temen que los allegados al fallecido estén planeando una atroz venganza y los apartaron del Rincón Lindo.
La pesadilla continúa para la familia que resultó víctima de una entradera mortal en su casa del barrio Rincón Lindo de Cipolletti. Tras defenderse de una banda armada que irrumpió en su vivienda de la calle Lago Guillelmo, casi Yrigoyen -frente a la Facultad de Medicina-, los moradores del inmueble tuvieron que abandonarlo y hoy, de manera preventiva, viven bajo una fuerte custodia policial.
El abogador defensor de la familia, Michel Rischmann, ofreció contundentes declaraciones para dar cuenta del crítico presente que atraviesan las víctimas.
"La situación hoy es muy compleja. Hoy se encuentran las tres personas -mi cliente, su madre y su hermana- con custodia policial. La sospecha es que podría llegar a haber algún hecho de venganza tras un hecho de legítima defensa que efectuó mi cliente, del cual resultara muerta la persona que fue encontrada sin vida en el día de ayer", explicó Rischmann.
El letrado agregó además que, mientras la seguridad es un tema extremadamente delicado, desde el punto de vista psicológico están devastados y no pueden retomar sus tareas cotidianas. Actualmente, el inmueble donde ocurrió el ataque se encuentra clausurado y bajo custodia policial a la espera de pericias clave por parte de Criminalística y la Policía Científica.
Frente al nivel de peligrosidad desplegado por los atacantes, desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que durante la jornada del miércoles se llevó a cabo una reunión de urgencia para resguardar a las víctimas. Y el operativo ya se puso en marcha.
En la mesa de trabajo participaron la Fiscalía, la Defensora Oficial de Menores, Susana Merino, profesionales de la Oficina de Atención a la Víctima, los propios familiares afectados y representantes de la Policía de Río Negro. El objetivo principal fue coordinar e implementar de manera inmediata medidas de protección personal destinadas a garantizar la integridad física de la mujer de 53 años, su hijo de 22 y su hija de 12.
La principal línea que sigue el equipo de fiscales -conformado por Gustavo Herrera, Alejandra Altamira y Gabriel Lamas- apunta a que la banda de al menos cinco delincuentes no actuó al voleo, sino de manera planificada, por motivos que hasta el momento forman parte de un gran misterio rodeado de absoluto hermetismo.
Los esfuerzos de la pesquisa se orientan prioritariamente a localizar y capturar a los cuatro prófugos que lograron darse a la fuga tras el frustrado asalto. Para delinear los pasos a seguir, los fiscales mantuvieron intensas reuniones hasta altas horas de la noche con la Brigada de Investigaciones, el Gabinete de Criminalística y la Unidad Operativa de la dependencia judicial.
Mientras este jueves se conocieron los resultados de la autopsia al cuerpo del hombre fallecido -ver aparte-, se prevé que en las próximas horas se concreten entrevistas a vecinos y potenciales testigos que ayuden a reconstruir el móvil y dar con los sospechosos.
El brutal ataque se produjo mientras los tres integrantes de la familia dormían. Un video captado por una cámara de seguridad del sector terminó por reforzar la teoría de un plan orquestado por los asaltantes. A continuación, la cronología del sangriento episodio:
05:45: Un vehículo Toyota frenó en la esquina, a unos 15 metros del inmueble. Del auto bajaron cuatro hombres, mientras el vehículo continuó su marcha en dirección al centro.
Dos de los delincuentes permanecieron afuera actuando como campana, mientras que otros dos saltaron un portón de unos dos metros de altura, apoyándose en un auto estacionado sobre la vereda.
05:47: Los dos sujetos del exterior escaparon corriendo hacia el norte.
El desenlace mortal: Instantes después, un tercer individuo salió de la casa y cayó desvanecido en la intersección de Lago Guillelmo e Yrigoyen tras recibir un impacto de bala propinado por el joven de 22 años en legítima defensa.
Segundos más tarde, el auto Toyota regresó al lugar y su conductor descendió para acomodar al delincuente herido en el asiento trasero antes de huir. En la misma filmación se observa el paso fugaz de un colectivo urbano y el momento en que se pierde el rastro del cuarto delincuente, completando una secuencia de extrema violencia que mantiene en vilo a toda la ciudad.
De terror. Lo peor es que el drama aún no terminó...