Tras reubicar a las últimas familias que habitaban el lugar, comenzó el retiro de todo lo construido irregularmente durante décadas junto a las vías del tren.
Un espacio que durante décadas fue sinónimo de precariedad e informalidad está comenzando a mostrar su nueva cara. El predio ferroviario de Cipolletti, ingresó en una etapa definitiva de transformación: las máquinas viales ya trabajan sobre los terrenos que durante generaciones albergaron asentamientos irregulares junto a las vías del tren.
Lo que hoy comienza a verse como un proceso de renovación urbana tiene su punto de partida concreto en julio de 2024, cuando el Municipio de Cipolletti inició el desmantelamiento de un antiguo galpón de chapa que funcionaba como taller mecánico, y de una pequeña vivienda que habitaba una familia en ese sector. Ambos ocupantes aceptaron trasladarse a otros inmuebles tras llegar a un acuerdo con las autoridades municipales, marcando así el inicio de un camino que hoy empieza a rendir frutos visibles.
Detrás del Centro Cultural Roberto Abel y del propio Complejo Cultural, decenas de familias vivieron durante décadas en condiciones de extrema vulnerabilidad: hacinadas, sin servicios básicos adecuados y en la vera misma de las vías del ferrocarril. Esa realidad era una deuda histórica de la ciudad con sus vecinos más postergados.
Durante estos primeros años de gestión, el equipo liderado por el intendente Rodrigo Buteler trabajó en articulación con la provincia para concretar la construcción de 31 nuevas viviendas destinadas específicamente a esas familias.
Esta semana se materializó el último tramo de ese proceso: se concretó la entrega y reubicación de las familias que aún permanecían en el predio. Este sábado se cerró el capítulo con los dos núcleos familiares que restaban mudarse, completando así una operación que combinó gestión habitacional, acompañamiento social y planificación urbana.
Con las familias relocalizadas y el terreno despejado, las maquinarias viales comenzaron de inmediato con las tareas de demolición y retiro de todas las construcciones que se habían levantado de manera irregular a lo largo de los años. No quedará nada en pie de lo que representó décadas de marginalidad urbana en pleno corazón de la ciudad.
Un parque para todos los cipoleños
La visión detrás de esta transformación es convertir uno de los corredores más degradados de la ciudad en un espacio verde de uso público, accesible y de grandes dimensiones. El eje ferroviario, que históricamente dividió sectores de la ciudad, podría pasar a ser el gran elemento integrador de un nuevo paisaje urbano.
El proyecto de parque central lineal apunta a recuperar la identidad del trazado ferroviario sin perder de vista las necesidades de esparcimiento, cultura y encuentro de los vecinos. La proximidad al Complejo Cultural Cipolletti y al Centro Cultural Roberto Abel potencia aún más el valor estratégico del área.