Por segundo año, parejas cipoleñas eligieron San Valentín para casarse en el Parque Rosauer, en un entorno especialmente preparado y cargado de emoción.
El Parque Rosauer se convirtió este sábado en el escenario de una celebración tan íntima como colectiva. Un total de 23 parejas cipoleñas eligieron el Día de los Enamorados para formalizar su vínculo en un casamiento masivo que reunió emoción, historia y nuevos comienzos.
La propuesta, que se consolida por segundo año consecutivo, fue organizada por la delegación del Registro Civil del barrio 1200 Viviendas en conjunto con el Gobierno de Río Negro y la Municipalidad de Cipolletti. El evento reunió a familiares, amigos y vecinos que acompañaron a las parejas en uno de los momentos más importantes de sus vidas, el paso de formalizar su vínculo ante la ley.
Desde temprano, el parque se transformó en un espacio preparado especialmente para la ocasión, con una puesta que combinó lo institucional con lo festivo. La ceremonia, al aire libre, permitió que cada historia tuviera su lugar, pero dentro de una celebración compartida que potenció el clima de emoción.
La jefa de la delegación del Registro Civil, Erika Araneda, impulsora de la iniciativa, destacó el crecimiento de la propuesta y el impacto que genera en la comunidad. “Es el segundo año consecutivo de este casamiento masivo que hacemos en la ciudad. Es muy emotivo, muy lindo. Hoy se casaron 23 parejas”, expresó en diálogo con LM Cipolletti.
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue protagonizado por una pareja que llevaba 49 años de relación y decidió dar finalmente el paso formal. Él, de 81 años, y ella, de 79, se llevaron una de las mayores ovaciones del público. En el otro extremo, la pareja más joven estuvo integrada por dos cipoleños de 21 y 23 años, reflejando la diversidad de historias que confluyeron en el evento.
“Comenzamos con un matrimonio que llevaban 49 años juntos y hoy decidieron dar el sí”, detalló Araneda, quien además se mostró agradecida por la convocatoria y adelantó que ya comienzan a proyectar una nueva edición para el próximo año.
Entre los flamantes matrimonios, las emociones se multiplicaron. Guadalupe y Andrés, juntos desde hace tres años, compartieron su experiencia tras la ceremonia. “Estamos muy emocionados. Es el lugar justo y la fecha justa. Se creó un ambiente muy lindo. Es una nueva etapa que se abre como pareja, con un plan familiar”, contaron. La pareja estuvo acompañada por familiares que viajaron desde General Roca especialmente para presenciar el momento.
También Santi y Ani se sumaron a la iniciativa en una decisión que, según relataron, surgió de la certeza emocional. “Nunca pensamos este escenario, hace un año que estamos de novios. Pero cuando uno está seguro de la persona con la que quiere estar, decide dar este paso”, expresó él. “Es una relación que está creciendo y queremos empezar a encaminarnos juntos”, agregó ella.
Otra de las historias que marcó la jornada fue la de Gladis y su esposo, quienes, tras casi cinco décadas de vida compartida, decidieron formalizar su vínculo. “Tenemos dos hijos y cinco nietos y no teníamos nada escrito, así que había que formalizar. Fue un momento hermoso, muy emocionante, con tanta gente y la familia acompañando”, relató.
El evento culminó con un brindis que reunió a todas las parejas, familiares y organizadores en un mismo momento de celebración. Cada matrimonio recibió obsequios y presentes, en una jornada que también incluyó sorteos de estadías para los recién casados.