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La familia y la ONG Estrellas del Neuquén renovaron el reclamo de justicia en Cipolletti. “Hoy no se hace justicia, la plata nos ha ganado”, expresó la mamá de Agustín.
En la mañana de este sábado, Cipolletti volvió a detenerse para recordar y reclamar. A cinco años de la muerte de Agustín Castillo, familiares, amigos y miembros de la organización Estrellas del Neuquén realizaron una actividad simbólica en la intersección de la Ruta Nacional 151 y calle Mariano Moreno, el lugar donde ocurrió el trágico hecho. Allí pintaron una estrella amarilla sobre el asfalto, un gesto cargado de memoria y de pedido de justicia.
El homenaje no fue sólo un acto conmemorativo. También fue una forma de visibilizar un reclamo que, según los allegados a la víctima, continúa vigente. “Agustín Castillo perdió la vida por culpa de Pascual Tortoriello por la imprudencia, porque dobló en u por no ser rotonda. Hoy seguimos pidiendo justicia por mi hijo. Hoy no se hace justicia, la plata nos ha ganado”, expresó Alejandra Centeno, madre del joven fallecido.
Con la voz quebrada, insistió en que el pedido trasciende el caso individual: “Pedimos justicia por todas las víctimas, por Agustín Castillo y por todas las víctimas que siguen en la lucha. Por favor, no más estrellas”.
El siniestro ocurrió el 21 de febrero de 2021, cuando Agustín Castillo, de 21 años, y Pablo Cufré, de 18, circulaban en una motocicleta Honda XR 250 cc por la Ruta 151, en dirección desde Cinco Saltos hacia Cipolletti. A pocos metros del acceso de Mariano Moreno, impactaron contra un camión grúa Volvo VM 330 que era conducido por Pascual Tortoriello, de 52 años.
De acuerdo a las pericias y a lo reconstruido en la causa judicial, el conductor del camión realizó una maniobra de giro hacia la izquierda, invadiendo el carril por el que circulaban los jóvenes. La colisión fue fatal: ambos murieron en el acto.
El caso generó una fuerte conmoción en el Alto Valle, no sólo por la edad de las víctimas sino también por las circunstancias del hecho y el vínculo familiar del conductor con el actual senador y ex intendente de Cipolletti, Aníbal Tortoriello.
El proceso judicial avanzó bajo la figura de doble homicidio culposo agravado. Según explicó el abogado querellante Michel Richman, la causa contemplaba dos agravantes: la conducción de un automotor y la cantidad de víctimas fatales.
“El homicidio culposo se agrava por la conducción de automotor y también porque hubo más de una persona fallecida. Se aplicó lo que establece el Código Penal”, indicó.
Finalmente, se resolvió mediante un juicio abreviado. Pascual Tortoriello fue condenado a tres años de prisión en suspenso, lo que implica que no fue a prisión efectiva y a seis años de inhabilitación para conducir, próxima a vencer.
El acuerdo también incluyó una compensación económica, mientras que las familias avanzan por la vía civil con una demanda por daños y perjuicios.
A cinco años del hecho, el dolor permanece intacto para las familias. La estrella amarilla pintada sobre la Ruta 151 no sólo marca el lugar donde ocurrió la tragedia, sino que también funciona como un símbolo de advertencia y concientización.
Las organizaciones que acompañaron la actividad remarcaron que cada estrella representa una vida perdida en el tránsito y un llamado urgente a la responsabilidad vial.
En ese contexto, el reclamo de justicia vuelve a cobrar fuerza. Para los familiares, la condena no alcanza a reparar la pérdida ni a generar un precedente suficiente. Por eso, cada aniversario se convierte en una oportunidad para volver a poner el tema en agenda.