Desde el Foro por la Tierra y la Vivienda y la organización Dignidad Rebelde le han solicitado a la comuna que disponga el envío de camiones regadores cargados con una mezcla de agua con lavandina para la desinfección de las calles de los asentamientos, con vistas a mitigar los riesgos de contagio y propagación del coronavirus.
En el pasado, durante las grandes inundaciones que sufrió la ciudad debido a intensas lluvias, las arterias de las barriadas se transformaron en ríos y posteriormente en lodazales y charcas contaminadas por los vertidos de los pozos sépticos, generándose un ambiente malsano y maloliente. El desastre fue más potente durante los recordados aguaceros de abril de 2014.
En aquellos tiempos, fue muy bienvenida y resultó un paliativo exitoso el paso de camiones cisternas que regaban las calles con agua y lavandina. Su tarea ayudó a reducir los casos de gastroenteritis y otras dolencias relacionadas en este caso con un entorno peligrosamente tóxico y patógeno.
Ahora, la dirigencia barrial procura que el Municipio dé una mano a los pobladores, atendiendo además a la circunstancia de que casi no se consigue lavandina y las posibilidades de aseo y limpieza se vuelven muy difíciles.