En el marco de un nuevo congreso extraordinario, el gremio docente resolvió una medida de acción directa por 48 horas en toda la provincia.
La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (Unter) resolvió una nueva medida de fuerza que impactará en toda la provincia. La decisión fue tomada en un congreso extraordinario, en un contexto marcado por la falta de convocatoria oficial a discusión paritaria.
El gremio docente confirmó que el reinicio de clases luego del receso invernal estará acompañado por un paro de 48 horas. La medida fue votada por amplia mayoría durante el congreso, evidenciando el malestar creciente en el sector educativo.
La secretaria general de Unter, Laura Ortiz López, explicó que la decisión responde a la ausencia de respuestas del Gobierno provincial. “Se definió la vuelta del receso con una medida de acción directa”, sostuvo, al tiempo que remarcó el carácter provincial de la protesta.
Uno de los principales puntos de conflicto sigue siendo la falta de una nueva convocatoria paritaria. Desde el gremio señalaron que en mayo ya habían rechazado una propuesta salarial, y desde entonces no hubo nuevos llamados al diálogo.
Ortiz López indicó que durante este tiempo el sindicato optó por no avanzar con medidas de fuerza, apostando a las mesas de trabajo. Sin embargo, denunció que se realizaron múltiples gestiones sin obtener respuestas concretas por parte del Ejecutivo.
En ese marco, el reclamo salarial continúa siendo central. El gremio ratificó la exigencia de un salario inicial de $2 millones para un docente que recién se inicia, como piso de recomposición en el actual contexto económico.
Además de la cuestión salarial, Unter volvió a plantear otros reclamos que forman parte del conflicto. Entre ellos se destacan las demandas vinculadas a la movilidad docente y el rechazo a las auditorías médicas privadas.
Según detalló la conducción gremial, estas auditorías generaron complicaciones en el acceso a licencias, afectando directamente a los trabajadores de la educación. También denunciaron avances del Gobierno sobre derechos laborales históricos del sector.
Otro eje de tensión tiene que ver con las licencias gremiales. Desde el sindicato aseguraron que el Ejecutivo está incumpliendo acuerdos vigentes y limita el funcionamiento de herramientas clave para la organización interna.
La falta de licencias gremiales también afecta el desarrollo de actividades institucionales. Desde UNTER señalaron dificultades para sostener espacios como la escuela de formación Rodolfo Walsh y la comisión de vivienda del gremio.
Además, advirtieron que esta situación compromete la organización de las próximas elecciones de CTERA, previstas para el 2 de septiembre. Según explicaron, no pueden garantizar el proceso electoral por la imposibilidad de conformar las juntas correspondientes.
“El Gobierno nos ha frenado poder disponer de estas licencias”, afirmó Ortiz López, quien remarcó la gravedad institucional que implica esta situación para la vida democrática del sindicato.
Durante el congreso también se analizó el rol de la conducción nacional docente. Si bien Ctera envió una nota a pedido del gremio rionegrino, desde Unter consideraron insuficiente ese acompañamiento.
Ortiz López sostuvo que la organización nacional debe asumir una postura más activa frente a los conflictos en las provincias. “No es la única provincia en conflicto”, indicó, y reclamó una estrategia que unifique las luchas docentes a nivel país.
El planteo incluye una mayor intervención frente a lo que consideran un avance sobre derechos laborales, especialmente en lo vinculado a licencias gremiales y condiciones de trabajo.
La medida de fuerza no se limitará al paro. El congreso también definió la realización de movilizaciones, que podrán tener carácter provincial o regional, según se resuelva en los próximos días.
La votación reflejó un fuerte respaldo a la medida: 154 congresales se pronunciaron a favor del paro, mientras que 46 se manifestaron en contra, representando a seccionales que impulsaban no realizar huelga.
Para la conducción sindical, el resultado expresa una señal clara hacia el Gobierno. “La docencia rionegrina sigue dispuesta a salir a luchar”, concluyó la secretaria general, en un escenario que anticipa la continuidad del conflicto.