La coordinadora del Centro Infantil Semillitas le contó a LM Cipolletti cómo era el pequeño que fue hallado sin vida en el día a día. La tristeza es total.
Si hay algo que caracteriza a las docentes y el personal de educación inicial es el amor a la profesión y su sensibilidad y paciencia a la hora de tratar con los niños. Por ello, todo el equipo de Semillitas, el Centro Infantil al que asistía Gian, el nene que fue hallado sin vida tras caer a un desagüe pluvial en Fernández Oro, se encuentra sumamente consternado, angustiado y triste por estas horas de resignación.
En ese contexto, Patricia López, coordinadora de la institucón, accedió en medio del drama y el dolor a contarle a LM Cipolletti cómo era en el día a día el pequeño al que llora toda la vecina ciudad y la región.
"Todos los niños y niñas son una alegría, una responsabilidad y los amamos a cada uno", aclaró de entrada como para confirmar su vocación y, a la vez, que nadie la tilde de "hacer diferencias".
No obstante, al describir puntualmente a Gian dejó entrever que se trataba de uno de los niños mimados de las Seño por su carácter tan especial. "Un torbellino de felicidad, amaba correr. Todos sus movimientos eran corriendo, desde que tocaba el timbre hasta que se iba...", indicó con una tierna sonrisa que enseguida dio paso a las lágrimas.
Recuerda cómo se comportaba el inquieto pequeño en el recinto educativo y vuelve a emocionarse. "Siempre jugando, corriendo, era un niño hermoso, juguetón, que nos llenaba de alegría y felicidad", lamentó Patricia tan irreparable y prematura pérdida.
Patri elaboró con sus compañeras tortas fritas para enviar a la familia y el personal que colaboraba en la zona de la tragedia y lideró la vigilia que realizaron en la sede de Iguazú al 200 en plena búsqueda: "Darle fuerzas a la familia y a todas las personas que hicieron lo posible para encontrarlo", culminó visiblemente conmovida.
Antes de que se conociera el hallazgo del cuerpito de Gian, el Centro Infantil Semillitas convocó a una vigilia abierta a toda la comunidad. La iniciativa, similar a la del sábado, culminó una vez que llegó la peor noticia.
El objetivo principal fue mantener un espacio de oración y energía positiva para que el operativo dé frutos. Y también se elaboraron alimentos para enviarle a los familiares y personal que trabajó a destajo en el sector de la desesperada búsqueda -La Criollita al fondo, a la altura del kilómetro 1209 de la ruta 22-.
La jornada de este domingo le dio continuidad al emotivo mensaje que la entidad educativa había difundido el sábado, reflejando el sentir de toda Fernández Oro: “En este momento tan difícil, queremos acompañar y sostenernos como comunidad. Hoy más que nunca elegimos estar juntos”.
Hoy Semillitas y toda la región despiden con dolor a Gian, ese "torbillino de felicidad" que partió demasiado pronto.