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Una ciudad rionegrina bajó los límites de velocidad: a cuánto se podrá circular

Tras un intenso debate, el Concejo aprobó nuevos límites de velocidad para calles y avenidas. También fija topes en zonas sensibles.

El tránsito urbano atraviesa un cambio de paradigma en una ciudad rionegrina que decidió avanzar con una medida de alto impacto: bajar los límites de velocidad en calles y avenidas con el objetivo de reducir la siniestralidad vial y mejorar la convivencia en el espacio público.

La decisión fue aprobada por mayoría en el Concejo Municipal de Bariloche a través de una ordenanza que establece nuevos parámetros de circulación dentro del ejido urbano. La iniciativa marca un giro en la política de movilidad local, alineándose con modelos urbanos que priorizan la seguridad por sobre la rapidez del tránsito.

El debate en el recinto dejó en evidencia una preocupación respecto a que los controles de tránsito no logran revertir las conductas de riesgo. Según se expuso, los operativos semanales de alcoholemia y velocidad arrojan resultados alarmantes, con un alto número de infracciones cada fin de semana.

En ese contexto, la reducción de la velocidad aparece como una herramienta directa para atacar una de las principales causas de los siniestros viales. De acuerdo a datos citados durante la sesión, cuatro de cada diez muertes en la ciudad están vinculadas al exceso de velocidad.

bariloche centro civico

El debate llega tras conocer casos de otros países y de la región, en donde la tendencia es la baja de los límites de velocidad.

¿Cuáles son los nuevos límites de velocidad en Bariloche?

A partir de su promulgación, la velocidad máxima en calles internas será de 30 km/h, mientras que en avenidas se reducirá de 60 a 50 km/h. En tanto, en zonas sensibles como áreas escolares, deportivas o cruces sin semáforos, el límite precautorio se fijó en 20 km/h.

El proyecto no surge de manera aislada. Se apoya en experiencias de ciudades de todo el mundo que ya implementaron límites de 30 km/h en zonas urbanas, con resultados concretos en la reducción de accidentes.

París, Londres, Berlín y Copenhague son algunos de los ejemplos citados como referencia. En todos los casos, las estadísticas mostraron una caída significativa en la cantidad de víctimas fatales tras la implementación de estas políticas. En el plano regional, también se mencionó el antecedente de Esquel, que avanzó en una normativa similar, reforzando la tendencia hacia modelos de movilidad más seguros.

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Circular por las calles ahora será a máxima de 30 Km, en avenidas a 50 km y en zonas como escuelas a 20 km.

Más allá del tránsito, el impacto urbano

La ordenanza no solo apunta a la seguridad vial. También incorpora una mirada integral sobre la calidad de vida en la ciudad.

Entre los beneficios señalados, se destaca la reducción del ruido urbano, que podría disminuir hasta un 40%, así como la baja en las emisiones contaminantes. Además, una circulación más lenta favorece un tránsito más ordenado, con menos frenadas bruscas y maniobras riesgosas.

Otro aspecto clave es la protección de los sectores más vulnerables, como peatones y ciclistas, que suelen ser los más afectados en siniestros viales.

Apoyos, dudas y votos en contra

Si bien la iniciativa fue aprobada, el debate no estuvo exento de diferencias. Desde el oficialismo se respaldó la medida, aunque con algunas reservas respecto a su implementación en una ciudad con tránsito fluido.

En paralelo, hubo voces críticas que pusieron en duda la efectividad de la reducción de velocidad como única herramienta para disminuir los siniestros. Algunos concejales plantearon que sería más eficaz reforzar los controles existentes antes que modificar los límites.

Estas posturas derivaron en votos negativos, lo que evidenció que, si bien hay consenso sobre el problema, no todos coinciden en el camino para resolverlo.

concejo deliberante bariloche

El debate tuvo disidencias entres los concejales de Bariloche, aunque no alcanzó para rechazar la propuesta que busca más seguridad vial.

Implementación progresiva y desafío cultural

Uno de los puntos centrales de la ordenanza es que su aplicación será gradual. No habrá un recambio inmediato de la cartelería, sino que el Ejecutivo avanzará de manera progresiva en la señalización, acompañada de campañas de concientización.

El objetivo es que la normativa no quede solo en el papel, sino que logre modificar hábitos de conducción arraigados.

La redefinición de los límites de velocidad marca un antes y un después en la forma de pensar el tránsito urbano. La prioridad ya no está puesta en llegar más rápido, sino en llegar de manera segura.