ver más

Suspenden el servicio de balsa con el que se llega a Villa Llanquín: ¿queda aislada la joya rionegrina?

La interrupción del servicio genera incertidumbre entre los pobladores y los turistas. Las recomendaciones de Vialidad rionegrina.

La pequeña y pintoresca localidad de Villa Llanquín, un paraje de cerca de 300 habitantes ubicado a 40 kilómetros de Bariloche sobre las márgenes del río Limay, enfrenta complicaciones en su conectividad terrestre tras la suspensión indefinida del servicio de balsa. La medida fue dispuesta por Vialidad Rionegrina debido a trabajos de reparación en la embarcación.

El cruce fluvial representa la única vía de acceso vehicular desde la Ruta Nacional 237, permitiendo habitualmente el ingreso de autos, transportes de abastecimiento y visitantes en un trayecto de apenas un minuto. Desde el organismo provincial confirmaron que no hay una fecha estipulada para la reanudación de las operaciones, ya que el retorno del servicio dependerá del avance de las labores técnicas en marcha.

La interrupción del servicio genera incertidumbre entre los pobladores y los turistas que frecuentan esta aldea de montaña, conocida por su entorno natural y su tranquilidad.

Las autoridades solicitaron a vecinos, frecuentes usuarios y transportistas tomar las precauciones necesarias y prever rutas o esquemas de traslado alternativos.

Hay caminos alternativos

A pesar de la parálisis del transporte automotor, la localidad no se encuentra totalmente incomunicada:

  • Acceso peatonal: El puente colgante sobre el río Limay continúa operativo, lo que permite el ingreso y egreso de personas a pie.

  • Horarios habituales: Se recuerda que, en condiciones normales, la balsa opera de 8 a 20 horas, régimen que se restablecerá una vez concluidas las obras.

Desde Vialidad Rionegrina indicaron que cualquier novedad sobre la rehabilitación del paso vehicular se comunicará oportunamente a través de sus canales oficiales.