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Rutas 22 y 151: el plan que avanza y promete cambiar la dinámica en la región

Río Negro y Nación trabajan en un nuevo esquema para las dos rutas vitales. Buscan reglas claras y soluciones a un reclamo histórico.

El gobernador Alberto Weretilneck se reunió con el ministro del Interior, Diego Santilli, para avanzar en un nuevo marco jurídico y operativo para las Rutas Nacionales 22 y 151.

Se trata de dos corredores estratégicos que atraviesan la vida cotidiana de miles de rionegrinos, desde la producción hasta la conexión entre ciudades.

El eje del encuentro estuvo puesto en definir reglas claras y responsabilidades precisas para el funcionamiento de ambas rutas.

Durante años, el estado de estas vías generó reclamos constantes por parte de vecinos, transportistas y sectores productivos, lo que convierte este avance en un posible punto de inflexión.

La mirada federal sobre la mesa

Weretilneck remarcó la necesidad de contemplar las particularidades de la provincia dentro de un esquema federal.

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“Estamos trabajando para ordenar estos corredores y garantizar previsibilidad”, sostuvo, en referencia a la importancia de contar con rutas acordes al crecimiento regional.

Más allá de las rutas: cambios en trámites

Además del tema vial, la reunión incluyó una agenda vinculada al registro de las personas.

El objetivo es modernizar procesos, agilizar trámites y mejorar la atención en toda la provincia, en línea con una gestión que busca servicios más eficientes y cercanos.

Lo que viene en Río Negro

El encuentro forma parte de una estrategia más amplia de Río Negro para ordenar áreas clave y avanzar en decisiones que impacten directamente en la vida diaria.

Mientras tanto, crece la expectativa por definiciones concretas sobre dos rutas que son esenciales para el desarrollo de toda la región.

Las Rutas 22 y 151 podrían terminar en concesiones con peajes

La situación de las rutas nacionales 22 y 151 en Río Negro es compleja por el volumen de tránsito, el mal estado de la calzada y la falta de obras. El gobierno nacional rechazó el pedido de la Provincia para tomar el control, pero dispuso solo $2300 millones para obras. Afirman que asoma la vuelta de los peajes.

Aunque en un primer momento las rutas del Alto Valle quedaron fuera del plan de concesiones, el escenario empezó a cambiar.

El fuerte deterioro de la Ruta 151 y el colapso cada vez más evidente de la Ruta 22 reabrieron una posibilidad que parecía descartada: que ambas vías pasen a manos privadas.

“Podrían entrar tranquilamente en el esquema de concesiones por el volumen de tránsito que tienen, pero antes hay que resolver los problemas pendientes”, advirtió el ministro Alejandro Echarren.

Desde el Gobierno rionegrino reconocen que la idea no es del todo negativa, al menos en teoría. "Si uno piensa que uno va a transitar en una ruta segura, en condiciones, (la concesión con peajes) no está mal. Sin embargo, de ese planteo a los hechos hay un trayecto largo. Hemos planteado la preocupación del Alto Valle donde la Ruta 22 está totalmente colapsada" y se requiere que se completen los tramos pendientes para convertirla en autopista en todo el Alto Valle.

Plantean que, si las rutas ofrecen seguridad y buenas condiciones, un sistema con peajes podría ser aceptable. Sin embargo, marcan una diferencia clave entre el planteo y la realidad actual.

El foco está puesto en el Alto Valle, donde la Ruta 22 sigue saturada y lejos de convertirse en una autopista completa, una obra largamente prometida y aún inconclusa. Antes de pensar en concesiones, la lista de pendientes es larga.

Sin embargo, Echarren fue claro: "hay que resolver los problemas pendientes. Hay cuatro contratos abiertos en la Ruta 22 que no tienen resolución y, después, están los reclamos de los municipios de Cipolletti y Roca por la situación de los accesos a esas ciudades. Nosotros nos ofrecimos a ser el nexo con los intendentes con nuestros equipos técnicos. Cuando se resuelva eso, sí se puede pensar en un esquema de concesiones".

Si finalmente avanza la privatización, el Alto Valle podría volver a tener peajes después de casi 13 años. El antecedente todavía está fresco: la concesión de Caminos del Valle, que operó durante 16 años y dejó de funcionar el 30 de abril de 2013.

Ahora, con rutas más deterioradas y una demanda creciente, el debate vuelve a abrirse… y promete polémica.