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Pagó más de 115 mil dólares por una vivienda que jamás recibió: condenan a la empresa por incumplimiento

La mujer abonó más de 115 mil dólares por una vivienda que debía estar lista en siete meses. La Justicia condenó a la empresa y le impuso un plazo para la entrega.

Comprar una vivienda prefabricada para acortar los tiempos de construcción terminó convirtiéndose en una larga batalla judicial para una mujer de Bariloche. Había pagado el 90% del valor de la casa con la promesa de recibirla en apenas siete meses, pero la obra nunca avanzó.

Ahora, un fallo de la Justicia Civil condenó a la empresa responsable a entregar la vivienda en un plazo de 20 días. Si no puede cumplir, deberá devolver los más de 115.000 dólares que cobró e indemnizar a la clienta por los daños ocasionados.

La promesa de una casa rápida que nunca llegó

La compradora firmó el contrato en abril de 2024 para construir una vivienda sobre un lote de Bariloche mediante un sistema basado en contenedores marítimos reciclados, una modalidad que prometía reducir considerablemente los tiempos de obra.

Como parte del acuerdo, abonó 115.590 dólares, equivalentes al 90% del precio total. El saldo debía pagarse recién al momento de la entrega.

Sin embargo, según quedó acreditado en el expediente, la empresa apenas realizó un movimiento inicial de suelo y luego la construcción quedó completamente paralizada.

La empresa no respondió ni a los reclamos ni a la demanda

La sentencia responsabilizó a Eco Habitat Patagonia SRL, que comercializaba estas viviendas bajo el nombre de fantasía El Montañés.

Tras el incumplimiento de los plazos, la mujer envió una carta documento e inició una mediación prejudicial, pero la empresa no asistió. Tampoco contestó la demanda una vez iniciado el juicio.

Esa ausencia derivó en la declaración de rebeldía y permitió al juez considerar acreditados los hechos expuestos por la compradora.

Qué ordenó la Justicia

El fallo dispuso que la empresa entregue la vivienda en un plazo de 20 días. Si eso resulta imposible, el contrato quedará resuelto y deberá devolver los 115.590 dólares abonados, con los intereses correspondientes.

Además, la sentencia reconoció una indemnización de 35.580.000 pesos por daño moral, daño punitivo y daño emergente. Este último contempla los gastos de alquiler que la mujer tuvo que afrontar mientras esperaba una vivienda que nunca llegó.

"La frustración fue mucho más que económica"

Al fundamentar el daño moral, el juez sostuvo que el perjuicio excedió el incumplimiento de un contrato de obra.

Destacó que la demandante vio frustrado su proyecto de acceder a la vivienda propia y conformar su hogar familiar, una afectación que trasciende el valor económico de la construcción.

También hizo lugar al daño punitivo al considerar especialmente grave la conducta de la empresa, que incumplió el contrato, no respondió a los reclamos de la consumidora y tampoco participó del proceso judicial.

La resolución es de primera instancia y aún no quedó firme, ya que puede ser apelada.