Se trata de un dispositivo diez veces más pequeño que el convencional, con 2,5 centímetros. En una intervención de 40 minutos se implantó en un paciente de 56 años.
Una moderna intervención quirúrgica tuvo lugar en una clínica de Viedma marcó un valor sin precedentes ante el diminuto dispositivo colocado en el paciente. Se trata de un procedimiento realizado por el equipo del Servicio de Electrofisiología de la Unidad de Cardiología de la Clínica Viedma.
El equipo médico realizó la cirugía que se extendió por 40 minutos para la colocación del marcapasos más pequeño del mercado. Se llama Micra AV2, un dispositivo de la empresa Medtronic con un tamaño 10 veces más pequeño que uno convencional, con una batería que dura un 40% más y permite que el paciente pueda tener una vida plena.
La intervención estuvo encabezada por Martín Calvelo, jefe de Cardiología de la Clínica Viedma y bajo la supervisión de Ariel Estévez, un médico especializado en la implementación de estas cirugías.
El dispositivo fue colocado en un paciente de 56 años, quien presentaba un cuadro de infecciones de catéteres a repetición, es decir, las reiteradas infecciones impedían la implantación de un marcapasos convencional por la vía tradicional de la parte superior del cuerpo.
El vanguardista dispositivo diseñado por Medtronic, la empresa líder mundial en tecnología médica, apunta a ofrecer soluciones efectivas mediante procedimientos mínimamente invasivos. Permite la eliminación de complicaciones relacionadas con la manipulación de los cables para su conexión ya que representa un beneficio a partir de su tamaño reducido con la eliminación del bolsillo subcutáneo, donde se depositan los marcapasos convencionales. Fundamentalmente para el tratamiento de personas con determinadas alteraciones del ritmo cardíaco.
El médico que encabezó la cirugía, Martín Calvelo explicó: “Para su colocación, es necesaria una intervención quirúrgica que consiste en implantar un generador de impulsos eléctricos (pila o batería) y un cable-electrodo endovenoso. Un extremo del electrodo se coloca en la cavidad interna del corazón y el otro extremo se conecta al generador”.
Se trata de un marcapasos con un tamaño un 93% más pequeño que los modelos tradicionales, con solo dos centímetros de longitud y un tamaño aproximado de 2,5 centímetros. Un modelo de última tecnología reconocido en el mundo de la medicina.
“Estos nuevos dispositivos miniaturizados eliminan las potenciales complicaciones de los marcapasos tradicionales y la bolsa quirúrgica debajo de la piel”, indicó Calvelo. Además, agregó que la batería tiene un 40% más de extensión de longevidad.
El médico Calvelo explicó que el dispositivo de adapta de forma inmediata al cuerpo del paciente, ya que la batería tiene una extensión de entre ocho y trece años. “A mi modo de ver, evita muchas complicaciones, pues no tiene cables, y así evita infecciones de todo tipo”. indicó el cardiólogo.
Respecto al estilo de vida del paciente después de la intervención, Calvelo explicó que “no tendrá restricciones”. El médico detalló que el hombre podrá realizar la actividad física que quiera, ya que el marcapasos solo es un pedazo de metal. Sin embargo, advirtió que si se sube a un avión deberá avisar preventivamente que tiene colocado un marcapasos antes de someterse a una revisión.