La empresa de transporte KoKo anunció modificaciones en los horarios del servicio. Enterate cómo quedan los horarios y por cuánto tiempo.
El inicio de las vacaciones de invierno en Río Negro volvió a traer cambios en el transporte público del Alto Valle. Como ocurrió en años anteriores, las empresas decidieron reducir frecuencias, una medida que impacta de lleno en los usuarios que dependen del servicio para trabajar.
La empresa KoKo confirmó una modificación en el servicio expreso que une Neuquén con Villa Regina, con recorte de horarios y reprogramación de salidas. Los cambios rigen desde el lunes 13 hasta el viernes 24 de julio, en coincidencia con las vacaciones.
La decisión de reducir frecuencias durante el receso invernal no es nueva, pero vuelve a generar malestar entre los pasajeros habituales. Si bien baja la demanda estudiantil, miles de trabajadores continúan movilizándose diariamente entre ciudades del Alto Valle.
En este contexto, la reducción del servicio expreso implica menos opciones para viajar de manera directa y rápida. Esto obliga a muchos usuarios a reorganizar sus rutinas, extender tiempos de viaje o recurrir a combinaciones menos eficientes.
Según lo informado, el recorte afecta principalmente al tramo entre Neuquén y Villa Regina, incluyendo paradas clave como Cipolletti, Allen y General Roca. En este último punto, el impacto es particularmente significativo para quienes conectan con otras localidades.
Desde Roca, habrá entre cinco y seis salidas diarias en total. Por la mañana, solo se mantendrán dos frecuencias, mientras que el resto de los servicios se concentrará en la franja vespertina, reduciendo la oferta en horarios pico.
El último colectivo con destino a Neuquén partirá a las 21 desde las dársenas, mientras que el servicio hacia Villa Regina tendrá su salida final a las 23.30. Esta reorganización limita las alternativas para quienes trabajan en horarios extendidos.
Aunque el receso invernal reduce la circulación de estudiantes, la medida no distingue entre tipos de usuarios. Empleados de comercio, personal de salud y estatales, entre otros, continúan dependiendo del transporte interurbano para cumplir sus jornadas laborales.
La menor frecuencia no solo implica esperas más largas, sino también unidades más cargadas en determinados horarios. Esto genera incomodidad y, en algunos casos, dificulta la puntualidad en los lugares de trabajo.
A diferencia del servicio expreso, el servicio común —que cuenta con más paradas y es el más utilizado por los usuarios— no sufrirá modificaciones durante este período. Desde la empresa no anunciaron reducciones ni alteraciones en sus frecuencias habituales.
Sin embargo, el servicio común implica mayores tiempos de viaje, lo que lo convierte en una alternativa menos conveniente para quienes priorizan rapidez. Aun así, muchos pasajeros deberán recurrir a esta opción ante la falta de expresos.
Cada año, la reducción de frecuencias durante las vacaciones genera reclamos por parte de los usuarios, que cuestionan la falta de previsibilidad y alternativas. La necesidad de mantener servicios esenciales para trabajadores es uno de los puntos más señalados.
En un corredor tan dinámico como el del Alto Valle, donde miles de personas se trasladan diariamente entre ciudades, la planificación del transporte resulta clave. La reducción del servicio expreso vuelve a poner en debate el equilibrio entre demanda y necesidad.