Con apoyo de su padre, una adolescente realizó los trámites ante el Poder Judicial. ¿El fallo judicial le permitirá disfrutar de su regalo de 15?
Una adolescente de Viedma debió recurrir al Poder Judicial para obtener autorización judicial para realizar su viaje de 15 años a Estados Unidos y de esa manera garantizar el permiso de salida del país.
El caso se tramitó el fuero de familia. El padre de la joven inició el expediente para obtener la autorización necesaria para que su hija pudiera concretar el viaje recreativo. Era el regalo familiar por sus 15 años.
Según se explicó en la presentación, el viaje fue costeado con esfuerzo familiar y debía contar con la autorización de la mamá antes de una fecha límite fijada por la agencia de viajes. Ante esa situación, el padre promovió el proceso judicial para asegurar que la adolescente pudiera realizar el viaje.
En el expediente también se dejó constancia de que la joven ya había ejercido su derecho a ser oída en actuaciones vinculadas al caso y expresó su voluntad de realizar el viaje. La madre, por su parte, manifestó que no se oponía al destino ni al carácter recreativo del viaje.
Con esos elementos, la jueza autorizó la salida del país por un período de hasta 15 días, durante los meses de mayo o junio de este año, cuando se confirme el itinerario definitivo.
La sentencia también dispuso que las costas del proceso deberán ser afrontadas por la madre. La magistrada entendió que el padre se vio obligado a iniciar el trámite judicial para obtener la autorización y que la demandada no realizó gestiones extrajudiciales que permitieran evitar el dictado de la sentencia.
Meses atrás, el Juzgado de Familia de General Roca autorizó el viaje de una niña a Chile junto a su madre, mediante una medida cautelar. La decisión se estableció luego de analizar una situación atravesada por la enfermedad de su abuela materna, además de la importancia de preservar los lazos familiares en un momento emocionalmente delicado.
Según detallaron, la solicitud fue presentada por la madre. En la presentación explicó que "la familia había decidido reunirse en el país vecino ante el estado de salud de la abuela". En ese sentido, planteó que el encuentro resultaba significativo para la niña, no solo por el vínculo que mantiene con su abuela, sino también por la chance de compartir tiempo con el resto de sus familiares.
En la solicitud, la mujer recordó que en viajes anteriores tuvo que hacerlo sola o acompañada de otros familiares debido a la falta de autorización del progenitor. Esa situación generó angustia y problemas emocionales en la niña ya que manifestaba su deseo de poder compartir los momentos con su madre.
También está fresco el recuerdo de Valentín, el arquerito de una escuela de fútbol de Cipolletti que no tiene vínculos con su progenitor y convenció al juez para que le permitiera viajar al país trasandino en ocasión de un certamen de fútbol. El niño finalmente pudo ir con el resto de la delegación, formó parte del torneo en el que se coronó campeón y fue distinguido como figura del campeonato.