La provincia inició la distribución de equipos especializados para traslados y atención de pacientes neonatales en los hospitales públicos.
El sistema de salud pública de Río Negro dio un nuevo paso en el fortalecimiento de la atención neonatal con la incorporación de 11 incubadoras de transporte de alta complejidad, equipamiento que ya comenzó a ser distribuido en distintos hospitales de la provincia. Entre las ciudades beneficiadas, Cipolletti se posiciona como uno de los puntos estratégicos para la atención y derivación de recién nacidos en estado crítico, consolidando su rol dentro de la red sanitaria regional.
La medida, impulsada por el Gobierno provincial, apunta a optimizar los traslados de bebés prematuros o con patologías de alto riesgo, garantizando condiciones seguras y controladas durante todo el proceso. Las nuevas incubadoras serán integradas a ambulancias de máxima complejidad, lo que permitirá elevar significativamente la capacidad de respuesta ante emergencias neonatales.
La asignación de estos equipos no es casual. Cipolletti, junto a otras ciudades como Viedma, General Roca y Bariloche, forma parte de una red de hospitales que funcionan como nodos de derivación en el territorio rionegrino. En ese esquema, el hospital local cumple un papel central debido a su ubicación estratégica y a la complejidad de sus servicios.
Con la llegada de estas incubadoras, las ambulancias de alta complejidad que operan en la ciudad quedarán completamente equipadas para realizar traslados neonatales críticos sin necesidad de derivaciones intermedias, reduciendo tiempos y riesgos en situaciones donde cada minuto es determinante.
La incorporación de este equipamiento se enmarca dentro del Plan Provincial de Salud y complementa una inversión previa realizada en octubre de 2025, cuando se sumaron 43 ambulancias completamente equipadas. De ese total, 11 unidades corresponden a la categoría de mayor complejidad, justamente las que ahora reciben estas incubadoras para completar su funcionalidad.
Desde el Ministerio de Salud destacaron que esta política busca garantizar equidad en el acceso a servicios de alta complejidad, independientemente de la ubicación geográfica. En ese sentido, la distribución de los equipos abarca distintas regiones de la provincia, desde la costa atlántica hasta la Línea Sur.
La subsecretaria de Programas de Salud y Monitoreo de Resultados Sanitarios, Gabriela Sánchez, subrayó que la incorporación “completa una estrategia centrada en mejorar la calidad y seguridad en los traslados”, y remarcó la importancia de contar con tecnología que permita monitorear en tiempo real el estado del paciente.
Las incubadoras adquiridas cuentan con estándares internacionales de seguridad y están clasificadas como equipamiento médico de alto riesgo. Su diseño permite mantener condiciones estables durante el traslado, evitando factores que puedan agravar el estado de los recién nacidos.
Entre sus principales características se destaca el sistema microprocesado de doble modo, que permite regular automáticamente la temperatura en función de los parámetros del bebé. Este control térmico resulta clave para evitar la pérdida de calor, uno de los principales riesgos en neonatos prematuros.
Además, las unidades cuentan con una cúpula de acrílico de doble pared que mejora el aislamiento, un sistema de filtrado de aire que garantiza un ambiente limpio, y una interfaz digital con pantalla táctil que permite monitorear variables vitales en tiempo real.
Otro aspecto relevante es su autonomía energética. Las incubadoras pueden funcionar conectadas a la red eléctrica, al sistema del vehículo o mediante baterías internas que aseguran hasta cuatro horas de funcionamiento continuo, incluso ante fallas o contingencias.