Tenía 81 años y atravesaba una dura enfermedad. Su familia lo despidió con emoción: “Vivió trabajando toda su vida, ese es el ejemplo que nos dejó”.
La comunidad del Alto Valle despide por estas horas a Juan “Cacho” Rosauer, integrante de una de las familias pioneras más emblemáticas en la historia productiva de Cipolletti y la región. Tenía 81 años y falleció este lunes luego de atravesar una larga enfermedad que en las últimas semanas había deteriorado fuertemente su estado de salud.
La noticia generó una profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos que rápidamente comenzaron a expresar su pesar en redes sociales, recordando a quien formó parte de una generación ligada al trabajo, al desarrollo frutícola y al crecimiento de una empresa histórica del Valle.
Fue su propio hijo, Ediberto, quien dialogó con LM Cipolletti compartió detalles de los últimos días de Cacho Rosauer y el duro proceso que atravesaba.
“Cacho tenía 81 años, los había cumplido a principios de junio, pero ya venía con un cáncer de próstata y estaba sufriendo mucho. La verdad es que estábamos pidiendo a Dios que se acuerde de él para que deje de sufrir ”, expresó con profundo dolor.
Según relató, el final llegó de la manera en que él hubiera querido: acompañado por sus seres más cercanos. “Se murió como lo hubiera querido, rodeado de sus hijos y nietos”, contó.
Dentro de la familia Rosauer, Cacho representaba la continuidad de una historia marcada por el esfuerzo y la producción en el Alto Valle.
“Lo vamos a recordar como era él. Junto a su hermano Roberto eran muy unidos, siempre trabajando juntos en la empresa”, recordó su hijo.
Y resumió en una frase lo que considera la marca que deja su padre: “Vivió y trabajó toda su vida. Ese es el ejemplo que nos dejó”.
Quienes lo conocieron coinciden en una misma definición: un hombre familiero, trabajador y profundamente comprometido con el legado construido durante generaciones.
Hablar del apellido Rosauer es hablar de una de las familias fundadoras del desarrollo productivo regional.
Su historia se remonta a fines del siglo XIX, cuando Roberto Rosauer llegó desde Austria y comenzó a desarrollar emprendimientos agrícolas que terminarían siendo clave para el crecimiento de la fruticultura en la Patagonia.
Décadas después, la familia consolidó viveros, chacras, frigoríficos y emprendimientos que marcaron el desarrollo económico de Cipolletti, Villa Regina y Campo Grande.
Incluso uno de los barrios más conocidos de Cipolletti lleva hoy su apellido: Barrio Rosauer.
Con el paso del tiempo, distintas generaciones continuaron expandiendo ese legado que convirtió a la familia en un apellido inseparable de la historia productiva regional.
Familiares y seres queridos confirmaron que la despedida oficial será este martes 23 de junio.
Se realizará una misa a las 19 en la parroquia Santa María Goretti, ubicada en Don Bosco 430 de General Fernández Oro, frente a la plaza San Martín.
Tras conocerse la noticia, decenas de mensajes comenzaron a multiplicarse en redes sociales, reflejando el cariño que muchas personas sentían por Cacho Rosauer y su familia.
“Lamento mucho la partida de Cacho, abrazo a toda la familia”. “Q.E.P.D. Abrazo muy fuerte a Chichi y sus hijos”. “Lo siento mucho. Acompaño y abrazo a toda la familia”. “Lamento profundamente la partida de Cacho. Acompaño con cariño a toda su familia”, fueron algunos de los mensajes que le dedicaron a la familia tras conocerse la noticia.