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El municipio de Río Negro que no logra salir del déficit y suma otro año en rojo

El gobierno municipal cerró el año con un fuerte déficit y ya suma varios resultados negativos. Qué explicaciones dieron y qué números encendieron alertas.

Las cuentas no cerraron y la tendencia empieza a consolidarse. El municipio de General Roca terminó el 2025 con un déficit superior a los $5.400 millones, marcando el tercer balance en rojo durante la gestión de María Emilia Soria.

El dato no es menor: rompe con una larga etapa de superávit que había caracterizado a la administración local desde 2003 y deja en evidencia un cambio de escenario financiero.

Las razones detrás del déficit

A diferencia de otros años, esta vez no hubo acto público para presentar los números. Según informaron desde el medio Literal, el balance fue enviado directamente al Concejo Deliberante dentro de los plazos formales.

Según la comunicación oficial, los ingresos del municipio alcanzaron los $53.720 millones, mientras que los gastos treparon a más de $59.132 millones. La diferencia dejó un rojo de $5.412 millones.

Desde el Ejecutivo local atribuyeron el resultado a factores externos: por un lado, la paralización de la obra pública a nivel nacional, que obligó a financiar trabajos con fondos propios; por otro, demoras en el envío de la coparticipación provincial.

A eso se sumó un contexto económico complejo, con bajo crecimiento e inflación, que —según indicaron— hizo “imposible” sostener la previsibilidad financiera.

Una tendencia que ya tiene antecedentes

El dato de 2025 no es un hecho aislado. En 2023, el municipio ya había reconocido un déficit superior a los $1.000 millones, también atribuido a la situación macroeconómica.

Incluso en 2021, aunque públicamente se habló de un resultado positivo, los documentos oficiales reflejaron un rojo de más de $800 millones.

De esta manera, los números actuales consolidan una serie de ejercicios con dificultades para equilibrar ingresos y gastos.

De dónde viene la plata

El principal ingreso sigue siendo la coparticipación de impuestos, con casi $32.000 millones en 2025. Este recurso está directamente ligado al nivel de consumo y a las variables económicas nacionales.

En segundo lugar aparecen las tasas municipales, que mostraron un fuerte incremento interanual, superando ampliamente la inflación del período.

También se registraron ingresos por regalías petroleras, aunque con un crecimiento más moderado.

En qué se gasta

Del lado del gasto, el salto fue significativo: aumentó un 99% respecto al año anterior.

La mayor parte del presupuesto se destinó al pago de salarios, que representaron más del 63% del total. El resto se distribuyó entre servicios, consumo, transferencias y obra pública.

Obras y gasto en alza

Uno de los puntos que destacó el municipio fue el incremento en la obra pública, que creció más de un 370% en comparación con 2024 y se financió íntegramente con recursos propios.

Entre los trabajos realizados se incluyeron pavimento, redes de servicios, alumbrado, espacios públicos y obras en distintos barrios.

Desde la gestión señalaron que esta inversión buscó amortiguar el impacto de la recesión y sostener la actividad económica local.