Ingresó a la Legislatura de Río Negro un anteproyecto para generar un corredor ferroviario desde el puerto de San Antonio Este hasta Neuquén. ¿De que se trata?
En las últimas horas, el vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, dio un paso institucional relevante al enviar a la Legislatura un anteproyecto de ley que busca avanzar en una de las obras de infraestructura más ambiciosas de la región: la creación de un corredor ferroviario estratégico que conecte el Puerto de San Antonio Este con el área de influencia de Vaca Muerta.
La propuesta no plantea aún la ejecución directa de la obra, sino la creación de una Unidad de Gestión político-técnica que tendrá a su cargo el diseño integral del proyecto. Según explicó Pesatti, el objetivo es elaborar una propuesta sólida que luego pueda ser elevada al Gobierno nacional, con sustento técnico, económico y ambiental.
“El desafío es mejorar la competitividad de Río Negro. Hoy dependemos en gran medida del transporte carretero, lo que encarece la producción y limita el crecimiento”, señaló el vicegobernador al fundamentar la iniciativa.
El proyecto tiene un alcance que trasciende las fronteras provinciales. En ese sentido, Pesatti remarcó el carácter federal de la propuesta, ya que contempla la participación activa de la provincia de Neuquén, dado que el desarrollo de Vaca Muerta es considerado un activo estratégico nacional.
La iniciativa apunta a conectar el principal puerto exportador de Río Negro (San Antonio Este) con nodos productivos clave del Alto Valle y, desde allí, extender la traza ferroviaria hasta la zona de explotación hidrocarburífera. Este esquema permitiría integrar la producción energética con la agroindustria y facilitar su salida hacia mercados internacionales.
De acuerdo con el anteproyecto, la traza preliminar contempla entre 180 y 192 kilómetros de vías férreas entre el puerto y el nodo Choele Choel–Darwin, a los que se sumarían entre 92 y 95 kilómetros adicionales para garantizar la conexión con el área de Vaca Muerta . Estas cifras, no obstante, son estimativas y deberán ajustarse a partir de estudios técnicos específicos.
El corazón del proyecto radica en la creación de una Unidad de Gestión que tendrá múltiples funciones estratégicas. Entre ellas, se destacan:
Esta unidad estará integrada por representantes del Ejecutivo provincial, legisladores, municipios involucrados, especialistas técnicos y actores del sector productivo, incluyendo la industria hidrocarburífera y el complejo frutícola .
Además, se prevé un plazo de 180 días para la elaboración de un informe final que será elevado al Gobierno nacional, con el objetivo de avanzar hacia la concreción del proyecto.
En los fundamentos del anteproyecto se expone con claridad el problema de base: la estructura logística actual de la región depende casi exclusivamente del transporte por camión, lo que incrementa costos y reduce competitividad . Este escenario afecta tanto al sector energético como a la histórica producción frutícola del Alto Valle.
En ese contexto, el desarrollo de infraestructura ferroviaria aparece como una solución estructural. No solo permitiría abaratar costos y mejorar tiempos, sino también diversificar la matriz de transporte y reducir el impacto ambiental.
Pesatti también puso el foco en la necesidad de que el crecimiento de Vaca Muerta genere beneficios más amplios. “El desafío es transformar una oportunidad sectorial en un proceso de desarrollo equilibrado y sostenible”, expresó, al destacar la importancia de que sectores como la fruticultura también se vean favorecidos.
El proyecto se inscribe en una visión de desarrollo a largo plazo, que busca posicionar a Río Negro como un actor clave en la logística energética y productiva del país. La articulación con Neuquén y el Gobierno nacional será determinante para avanzar en una obra de esta magnitud.
Por ahora, el debate recién comienza en la Legislatura. Sin embargo, la iniciativa es una nueva alternativa en la discusión sobre cómo mejorar la infraestructura y potenciar el desarrollo económico regional.