Lo detuvieron por provocar desmanes en una fiesta popular de una localidad rionegrina. No negó su responsabilidad y solo recibió una reprimenda.
Un hombre fue acusado de provocar desmanes durante el cierre de la última edición de la Fiesta Provincial de los Canales de Riego que se realizó entre el 13 y el 15 de febrero en la localidad de Luis Beltrán, Valle Medio rionegrino.
La denuncia fue tramitada en la Comisaría 19 y por su tenor se inició una causa contravencional en la que tomó intervención el Juzgado de Paz local.
En el relato de los hechos se indica que el sujeto, identificado como Mauricio Ferreyra, insultó e invitó a pelear a los policías que trabajaban en la seguridad del popular acontecimiento, al que había concurrido una gran cantidad de gente, dado que se presentan espectáculos artísticos y un nutrido programa de propuestas recreativas, en las que se resalta la relevancia de los cursos artificiales de agua para la producción y vida de la comunidad, además del acto protocolar con la presencia de autoridades.
Como prueba de lo sucedido, los uniformados presentaron el acta contravencional labrada por el incidente y un certificado médico.
El Juzgado convocó a Ferreyra para que brinde su versión y ejerza su defensa. La audiencia se llevó a cabo el 14 de abril último, pero el vecino declaró “no recordar con exactitud lo sucedido esa noche”.
“Puede ser que si como que no…”, sostuvo en su testimonio, y admitió que estaba borracho y que había peleado con otro hombre al que identificó como Edgardo Benítez, pero no tenía testigos que corroboraran sus dichos, aclaró.
Las autoridades judiciales determinaron que en base a la prueba presentada y los testimonios recabados pudieron concluir que Ferreyra “tuvo una conducta agresiva y provocadora hacia personal policial”.
El dictamen agregó que “no solo representa un riesgo y amenaza, sino que dicho comportamiento puede provocar mayores disturbios cuando se dan en un contexto de un evento público con gran afluencia de personas”.
Por tal motivo le imputaron el artículo 40 del Código Contravencional que tipifica las “Agresiones en la vía pública”, con el agravante que el ataque fue dirigido a los policías.
Como consecuencia el hombre recibió una Amonestación. Se trata de una figura legal prevista en el Código que tiene por objetivo “evitar futuras infracciones, haciéndole notar la gravedad de su falta, la turbación que ella importa para la coexistencia pacífica de la comunidad y las consecuencias negativas para sí el daño producido a la víctima y a la sociedad en general con este tipo de conductas”.
En la misma localidad rionegrina ocurrió el año pasado otro hecho violento protagonizado por dos hombres que se encontraban en estado de ebriedad. La causa también llegó a la Justicia de Paz. Según se determinó, se agarraron a piñas en la vía pública y no solo tuvieron que intervenir otras personas para calmarlos, sino que también concurrió la Policía.
Uno de los peleadores sufrió golpes en la caracon una herida en una de las cejas, por lo que requirió atención médica en el hospital, donde le aplicaron puntos de sutura. Además se mostró hostil con los uniformados y no quería parar el conflicto. Ambos recibieron como castigo, también, una Amonestación.