El hombre llevaba una moto “a tiro” y fue descubierto desde el Centro de Monitoreo. Terminó demorado y dio positivo en alcoholemia.
La rápida reacción de un operador del 911 RN Emergencias permitió activar un operativo policial en el Alto de Bariloche que terminó con una moto secuestrada y un hombre demorado.
La situación comenzó durante una recorrida preventiva realizada desde el Centro de Monitoreo. A través de una de las cámaras de seguridad ubicadas en la zona sur de la ciudad, un operador detectó a un hombre encapuchado trasladando una moto roja 110 cc “a tiro” por las calles Eluney y Nuestras Malvinas.
La escena resultó sospechosa por la forma en la que se desplazaba y de inmediato se activó el protocolo de seguimiento.
Desde el sistema de videovigilancia aportaron en tiempo real las características del sospechoso y el recorrido que realizaba por el barrio.
Gracias a esa información, en pocos minutos un móvil de la Comisaría 42° logró interceptarlo en otro sector del Alto y avanzar con la identificación tanto del hombre como del rodado.
Mientras realizaban las verificaciones correspondientes, los efectivos constataron que la moto tenía una prohibición de circulación vigente y además no contaba con la documentación obligatoria para transitar.
Pero eso no fue todo. El conductor también presentaba un elevado nivel de alcohol en sangre, por lo que se convocó a personal de Tránsito Municipal.
El test de alcoholemia confirmó un resultado positivo de 2,12 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra considerada altamente riesgosa para conducir.
Ante esa situación, el vehículo quedó retenido preventivamente y el hombre fue trasladado a la unidad policial por infracción contravencional.
El procedimiento volvió a poner en evidencia el trabajo coordinado entre el 911 RN Emergencias, la Policía de Río Negro y los inspectores municipales.
La observación atenta desde las cámaras de seguridad permitió detectar una situación irregular antes de que pudiera derivar en un hecho más grave en las calles de Bariloche.