Preocupa la cantidad de bañistas en los canales
A principios de mes falleció un joven de 14 años que se encontraba nadando en el canal de riego ubicado en El 30.
En las últimas semanas el calor ha ido en aumento en la ciudad y esto ha generando que una innumerable cantidad de personas buscaran, de distintas maneras, refrescarse y escaparle así a las altas temperaturas.
Como sucede ante la llegada de cada temporada estival, un grupo importante de cipoleños opta por acudir a los distintos canales de riego con los que cuenta la ciudad.
Uno de los más escogidos es el que se encuentra a la vera de la Ruta 151, lugar tradicional de encuentro y recreación de la ciudad. En tanto, otro de los lugares elegidos es el canal de riego que se encuentra en El 30.
Estos balnearios improvisados no cuentan con la autorización de las autoridades competentes, quienes aseguran que en estos lugares está completamente prohibido bañarse. Sin embargo todos los días de calor son utilizados como verdaderas piletas populares, siendo centros de gran concurrencia por parte de los vecinos.
La gente busca un poco de agua y sombra, para poder sobrellevar lo mejor posible el calor que en algunas jornadas de verano llega a ser sofocante. Pero los controles en dichos sectores no logran ser efectivos, cuando no brillan por su ausencia.
Todas las temporadas estivales mueren muchas personas ahogadas en la región, en la que confluyen ríos y numerosos canales de riego. Casi la totalidad de estas muertes suceden en sectores que no están habilitados para ser utilizados como balnearios. Por tal motivo es que la población, por una parte, debe tomar conciencia y el Estado, por la otra, necesitará tomar el toro por las astas y llevar a cabo las medidas necesarias para que no se sigan produciendo muertes evitables.
La última muerte
Semanas atrás un joven de 14 años, Nicolás Yañez, perdió la vida cuando se encontraba disfrutando de las aguas del balneario El 30, una zona que no está habilitada para tal fin.
Esta tragedia se provocó en momentos en que el chico se encontraba disfrutando un momento de recreación junto a varias familias.
Las personas que se encontraban en el lugar indicaron que el adolescente habría desaparecido y que, por un breve instante, habría vuelto a la superficie. Sin embargo, la gran correntada del canal lo habría llevado y las personas que se acercaron a ayudar no pudieron ubicarlo.
Cinco días después, el chico fue hallado sin vida flotando en el canal principal de riego de Allen.







