A punta de pistola la obligó a ingresar a su casa. El hombre retuvo en contra de su voluntad a su ex pareja en su auto, donde también la golpeó.
Un grave caso de violencia de género tuvo lugar en Cipolletti, cuando un hombre amenazó a su ex pareja con un arma de fuego, mientras la mujer sostenía a un bebé en sus brazos, hijo de ambos.
El extremo episodio sucedió el 23 de marzo, cerca de las 20 horas en la vivienda de la víctima, en la zona de Ferri. El hombre llegó a la vivienda de la joven a bordo de un auto marca Peugeot y comenzó a enviarle mensajes de WhatsApp a su ex pareja para que salga de la casa. Amenazó que en el caso contrario, entraría a la fuerza al hogar, y que portaba un arma de fuego.
Bajo esas condiciones, la mujer salió de la vivienda con su bebé de seis meses en brazos, hijo en común. El sujeto le apuntó con el arma y la obligó a subir al auto, con el objetivo de privarla de su libertad, es decir, la secuestró. En el interior del vehículo, el hombre la golpeó con golpes de puño.
Seguidamente, se trasladaron hasta la zona de El 30, donde el hombre cargó el arma de fuego y volvió a amenazarla. El trayecto culminó en la casa del imputado, donde el hombre la obligó a ingresar bajo amenazas, la atacó a golpes nuevamente y le impidió salir del lugar por varios minutos, lo que constituye una nueva privación ilegítima de la libertad.
Horas más tarde, volvieron al vehículo y mientras se dirigían hacia la zona norte de la localidad, el imputado arrojó el celular de la mujer por la ventanilla, en una clara señal de incomunicar a su ex pareja. En un descuido, la joven pudo escapar y pedir auxilio a personas que pasaban por el lugar.
Esta mañana tuvo lugar una audiencia de formulación de cargos en la que imputó al agresor y se determinó que quede detenido en prisión preventiva. La calificación legal fue de coacción agravada por el uso de arma de fuego, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad, agravada en contexto de violencia de género, siendo responsable a título de autor.
Por su parte, el defensor particular cuestionó la calificación legal de la Fiscalía, al argumentar que la supuesta presencia del arma de fuego no se pudo acreditar mediante las pruebas. También se opuso a una medida cautelar privativa de la libertad para su asistido.
Tras escuchar a las partes, la jueza de Garantías dio por formulado los cargos y habilitó la etapa penal preparatoria por el plazo de cuatro meses. Además, dispuso la prisión preventiva por un mes, fundado en el riesgo procesal de entorpecimiento de la investigación.