El efectivo quiso frenar la huida, pero fue embestido. El sospechoso escapó y lo detuvieron minutos después en otro punto de la ciudad.
Un episodio de extrema tensión se vivió este domingo al mediodía en un supermercado Chango Más, en Bariloche.
Un hombre intentó escapar sin pagar la mercadería, pero en su huida atropelló a un policía que intentó detenerlo.
El efectivo, un sargento que realizaba tareas adicionales de seguridad, detectó cuando el sospechoso evitó la línea de cajas con varios productos y salió rápidamente del local.
Al llegar al estacionamiento, el hombre subió a un Ford Fiesta y, pese a la voz de alto, aceleró.
En ese instante, el uniformado intentó frenar la fuga, pero el conductor realizó una maniobra brusca y lo embistió antes de escapar.
Producto del impacto, el efectivo sufrió heridas en las extremidades inferiores y en las muñecas, informaron fuentes policiales.
Debió recibir asistencia médica tras el violento episodio, que generó preocupación entre quienes estaban en el lugar.
Luego de la fuga, se montó un operativo que permitió localizar al sospechoso en la zona oeste de Bariloche, a varios kilómetros del supermercado.
El hombre fue detenido e imputado por el hurto de la mercadería, además de atentado, resistencia a la autoridad y lesiones.
Lo que empezó como un procedimiento habitual terminó generando sorpresa. Personal policial intervino este sábado por la mañana tras detectar maniobras sospechosas en un vehículo que circulaba con varios ocupantes.
El hecho ocurrió en la intersección de Malvina Soledad y Soldado Olavarría, en Bariloche, donde se realizó el control.
Al realizarle el test de alcoholemia al hombre que conducía, el resultado fue contundente: 2,06 gramos de alcohol por litro de sangre. Ante esta situación, se dio intervención al personal de tránsito, que procedió al secuestro del vehículo, una Renault Duster.
Sin embargo, lo más llamativo surgió al momento de verificar sus datos personales.
El sistema arrojó que el conductor registraba un pedido de captura emitido por la Justicia, lo que generó un nuevo escenario en pleno operativo.
Con el avance de las actuaciones, se constató que la orden de captura se encontraba vencida, por lo que no se dispuso su detención por ese motivo.
Finalmente, el hombre, de 42 años, quedó únicamente involucrado en una infracción por alcoholemia. Sus acompañantes no presentaban requerimientos judiciales.