Junto a un cómplice se había llevado al animal de una finca del Alvo Valle, pero no lo lograron y fueron atrapados. Uno de ellos tiene antecedentes penales. Le ofrecieron un acuerdo y confesó su culpa. Falta que le fijen el castigo.
El Ministerio Público Fiscal solicitó la pena de dos años y seis meses para un hombre declarado responsable penal por el delito de tentativa de abigeato. La pena será unificada con otro expediente en el que había sido condenado a una pena condicional. La audiencia se realizó el último jueves en la sede del Foro Penal de Cipolletti. La representante de la fiscalía descentralizada con asiento en Cinco Saltos pidió a la jueza una pena de cumplimiento efectivo, con unificación de legajos, dado que el imputado contaba con antecedentes.
Según explicó, el hecho ocurrió el 18 de abril pasado alrededor de las 16:30 cuando el imputado, junto con otra persona, previa distribución de tareas y sin ejercer fuerza o violencia, circulando a pie, ingresaron a un establecimiento rural con fines furtivos.
Una vez en el interior de la finca se habrían acercado hasta un sector donde pastan los animales y desde allí se apoderaron ilegítimamente de un caballo y lo llevaron hasta afuera del predio. Esta situación fue advertida por personal del establecimiento, quienes comenzaron a perseguirlos hasta que los interceptaron y lograron recuperar el equino, mientras que los cuatreros escaparon corriendo entre las chacras.
Personal policial que acudió al lugar inició con una búsqueda en zonas cercanas y lograron detener a los dos sospechosos. Ambos fueron acusados por el delito de "tentativa de abigeato", siendo responsables a título de coautores. Pero uno de ellos contaba con antecedentes penales, lo que agravó su situación.
En la audiencia, la fiscal detalló que el imputado cumplía una condena condicional del mes de marzo, de un año y seis meses, por una causa no precisada. Por lo que solicitó a la jueza que resuelva una unificación nueva con revocación de la condicionalidad y que cumpla el castigo en forma efectiva.
El imputado admitió su responsabilidad penal en el hecho y el defensor oficial manifestó su adhesión al pedido de la fiscalía, con aceptación de la renuncia de los plazos procesales.
La jueza recepcionó toda la información expuesta en la audiencia y, tras realizar un análisis exhaustivo poniendo el foco en los antecedentes y la posibilidad de unificar, dará a conocer su resolución en el plazo que dispone la ley. En cuanto al otro sujeto, no aparece en el expediente.
El robo de animales en establecimientos rurales del Alto Valle causa pérdidas econónimas a productores, pero también afecta emocionalmente a particulares que aman a los animales. En Catriel ocurrió un hecho absolutamente repudiable: se apoderaron de un caballo destinado a equinoterapia y lo carnearon. El animal era un tordillo manso llamado Carlitos que era la adoración de personas de distintas edades con capacidades especiales que recibían atención terapéutica en la Asociación Civil “Kawel Anay”.
El ejemplar, de 16 años de edad, fue robado el 2 de julio de 2024 del predio que posee la institución ubicado en un sector rural en cercanías al acceso sur de la localidad petrolera rionegrina. Pese a que rogaron a través de las redes que lo devuelvan y que no lo maten, pocos días después la policía allanó el domicilio de un hombre identificado como Juan Ceferino Coronado, de 27 años, como uno de los dos acusados.
Coronado, quien vive con sus padres e hijos en Sargento Vidal, la localidad del Alto Valle ubicada a 35 kilómetros de Catriel, fue imputado por el delito de "abigeato" y le impusieron dos meses de prisión preventiva. Finalmente reconoció su culpa en un juicio abreviado y le impusieron una condena de dos años y seis meses de prisión en suspenso, que le permite seguir en libertad, y pautas de conducta por el término de dos años. Entre ellas la prohibición de acercamiento a menos de 300 metros del predio perteneciente a la entidad perjudicada.