Un detenido por robo aprovechó un momento de distracción, llegó hasta un altillo y escapó por una pequeña ventana de la Comisaría 28.
La fuga ocurrió después de que el interno solicitara ser llevado al baño. Lo que parecía un traslado de rutina terminó con una evasión que activó un amplio operativo de búsqueda.
Según se informó, Mendoza pidió utilizar el baño de la comisaría. Como los calabozos no cuentan con sanitarios propios, un efectivo policial lo acompañó hasta un baño ubicado a unos cinco metros aproximadamente.
El agente permaneció junto al detenido mientras esperaba. Sin embargo, en ese momento otros internos comenzaron a gritar y alertaron sobre un compañero que aparentemente se había descompensado.
El efectivo se dirigió hacia el sector de los calabozos para verificar qué estaba sucediendo. Mendoza aprovechó esos segundos para alejarse del sanitario.
El detenido se dirigió hacia un altillo donde funciona un sector destinado al depósito de objetos secuestrados.
Desde allí consiguió llegar hasta una ventana que comunica con el exterior y escapar de la comisaría antes de que pudiera ser interceptado.
Uno de los datos que llamó la atención fue que Mendoza logró atravesar la abertura pese a su reducido tamaño.
El comisario Crespo explicó que los internos deben ser acompañados al baño justamente porque los calabozos no cuentan con sanitarios propios.
Una vez advertida la fuga, se dio intervención inmediata a la Fiscalía de turno, a cargo de la doctora Paolini.
Además, se comunicó la situación al resto de las unidades policiales de la zona para intensificar la búsqueda del evadido.
El Ministerio Público Fiscal ya intervino en el hecho y se inició la investigación para determinar cómo se produjo la evasión.
Personal del Gabinete de Criminalística también se presentó en la Comisaría 28 para realizar las pericias correspondientes.
Los investigadores buscan establecer las circunstancias de la fuga y reunir elementos que permitan avanzar en la investigación mientras continúa la búsqueda de Mendoza.