Con el objetivo de frenar delitos complejos, se llevó a cabo un megaoperativo en rutas de Río Negro que contó con controles simultáneos, perros antidroga y herramientas digitales.
Un fuerte operativo policial se desplegó en los principales accesos a Río Negro con un objetivo claro: anticiparse al delito y bloquear cualquier intento de ingreso vinculado al narcotráfico.
La intervención, coordinada por el área de Toxicomanía y Leyes Especiales del Ministerio de Seguridad y Justicia, abarcó rutas clave desde el este provincial hasta la cordillera, en un esquema que no dejó margen para la improvisación.
Los controles se instalaron en puntos neurálgicos como Sierra Grande (Ruta 3), Río Colorado (Ruta 22), General Roca (Ruta Provincial 6), Catriel (Ruta 151) y los accesos a Bariloche y El Bolsón por la Ruta 40.
El operativo no solo se apoyó en la presencia policial. También se incorporaron herramientas de alto nivel para reforzar la detección de delitos complejos.
Perros entrenados para detectar estupefacientes participaron en la inspección de camiones y micros de larga distancia, mientras que escáneres portátiles y sistemas digitales permitieron realizar verificaciones en tiempo real.
Este combo de recursos elevó la precisión de los controles y agilizó cada procedimiento en ruta.
Durante las horas que duró el despliegue, los resultados fueron contundentes:
353 personas identificadas
218 vehículos controlados
20 camiones inspeccionados
18 micros de larga distancia verificados
Las inspecciones incluyeron documentación, registros y condiciones generales de circulación, en un esquema integral que combinó control físico y análisis digital.
Aunque no se detectaron infracciones ni hechos delictivos, el impacto del operativo fue valorado como altamente positivo.
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron que este tipo de controles no solo permite detectar irregularidades, sino que también funciona como un freno directo para quienes intentan ingresar a la provincia con fines ilegales.
Detallaron que el despliegue forma parte de una estrategia sostenida que busca reforzar la seguridad en los accesos a Río Negro.
Con presencia policial constante, tecnología avanzada y controles cada vez más rigurosos, "el mensaje que baja desde las rutas es contundente: hay vigilancia, hay control y hay decisión de actuar", destacaron.