Durante el ataque, uno de los disparos impactó en el abdomen de un adolescente de 13 años que caminaba por la banquina del lugar. El imputado quedó detenido.
Un joven fue imputado por su participación en la violenta balacera que tuvo lugar en el kilómetro 6 de la Avenida Pioneros, Bariloche. Durante el episodio, uno de los disparos impactó en el abdomen de un adolescente de 13 años que caminaba por la banquina y le provocó heridas graves. La Fiscalía formuló cargos por tentativa de homicidio agravadas por el uso de arma de fuego.
El hecho sucedió el 12 de marzo alrededor de las 17:30 de la tarde en el oeste de la localidad, cuando el imputado conducía su camioneta junto a un acompañante por la Avenida Bustillo en sentido este-oeste.
Al llegar a la altura del kilómetro 6, la intersección con calle Saihueque, el conductor realizó una maniobra de sobrepaso y se colocó a la par de una camioneta Volkswagen Amarok que circulaba en el mismo sentido.
Desde allí, el acompañante sacó su brazo por la ventanilla y comenzó a disparar contra la camioneta, con la intención de dar muerte al conductor. El imputado efectuó al menos ocho disparos, una de las balas rozó el hombro de uno de los ocupantes y le provocó una lesión leve.
Además, uno de los disparos impactó en un adolescente de trece años que caminaba por la banquina norte de la avenida. El proyectil atravesó su abdomen y le provocó lesiones que pusieron en riesgo su vida.
La Fiscalía definió que la intervención del conductor fue clave para efectuar el ataque, ya que el hombre ubicó al vehículo junto a la camioneta para facilitar los disparos. Además, la balacera tuvo lugar en una zona de alto tránsito y en horario de la tarde, en inmediaciones de escuelas, donde resultó herido el adolescente de 13 años.
Para sostener la acusación, los investigadores presentaron diversas evidencias. Entre ellas figuran las declaraciones de los ocupantes de la camioneta, registros de cámaras del centro de monitoreo, informes de criminalística sobre las vainas servidas halladas en la escena y el informe médico del menor herido.
También se incorporaron datos de geolocalización que ubican al imputado en la zona al momento del ataque, además de testimonios y registros que lo vinculan con el vehículo utilizado durante el episodio armado.
La Fiscalía calificó provisoriamente el hecho como tentativa de homicidio simple respecto del conductor de la camioneta, en concurso ideal con tres tentativas de homicidio con dolo eventual en perjuicio de los otros ocupantes del vehículo y del adolescente lesionado, todos agravados por el uso de arma de fuego.
Durante la audiencia, el defensor particular se opuso a la imputación y sostuvo que su asistido no participó en el ataque. Señaló que “no hay testigos ni cámaras que lo ubiquen conduciendo el vehículo en el lugar del ataque. Mi asistido no tiene ninguna participación en relación al hecho”.
También destacó que el joven se presentó voluntariamente ante la autoridad policial para ponerse a disposición de la justicia.
Tras escuchar a las partes, el juez de Garantías tuvo por formulados los cargos en los términos planteados por la Fiscalía y fijó un plazo de cuatro meses para la investigación penal preparatoria.
Además, dispuso la prisión preventiva del imputado durante ese período, medida que fue solicitada por el Ministerio Público Fiscal. El defensor se opuso a ello y propuso dos alternativas morigeradas, que fueron rechazadas por el Ministerio Público Fiscal.