El clima en Cipolletti

icon
15° Temp
29% Hum
LMCipolletti

Plazoleta recuerda a un pionero de la ciudad

Homenajearon ayer a Carlo Zoppi, responsable de emblemáticas construcciones en la ciudad.
"Cuando mi padre murió, en su velorio estaban desde el intendente hasta el vecino menos conocido", expresó su hijo.

Uno de los pioneros de la ciudad tiene una plazoleta en su homenaje. Ayer, tras un pedido de un grupo de vecinos, los concejales cipoleños nombraron "Carlo Zoppi" al espacio verde de avenida Alem, entre Sáenz Peña y La Esmeralda.
"Fue una persona que supo forjar el destino de Cipolletti", dijo el concejal Claudio Di Tella tras entregar una copia de la ordenanza que hizo posible el homenaje. Del acto participaron los familiares de Zoppi, funcionarios públicos y vecinos de la ciudad.
En representación de sus familiares habló el hijo de Carlo, Daniel Zoppi, quien lo recordó de manera emotiva: "Mi padre me marcó mi forma de ser, me enseñó cosas simples como respetar a todos sin importar su clase social y a ser puntual. Y cosas complejas como saber que el optimismo es algo que también se ejercita".
Por último, entre lágrimas, contó una anécdota “cuando mi padre murió en su velorio estaba desde el intendente de la ciudad hasta el vecino menos conocido, eso habla de lo que fue mi padre con la gente”.
Del evento también participaron el presidente del Concejo Deliberante, Abel Baratti, la concejal Viviana Pereira, secretarios y directores municipales. Culminó con el destape del cartel que lleva el nombre del vecino cipoleño.
Desde la dirección de Planeamiento y Mantenimiento de Espacios Verdes informaron que en la plazoleta se resembró los lugares sin césped y se arreglaron las sendas peatonales. 

Edificios que marcaron la historia

Zoppi llegó a Cipolletti en 1951, proveniente de Italia. A poco de radicarse en la ciudad fundó la empresa constructora Zoppi, cuya primera denominación fue "Carlo Zoppi". Luego se transformó en Zoppi Hermanos cuando se mudó a Río Negro su hermano Enrique.
La firma, bajo la conducción de Carlo Zoppi, dejó su impronta en la actual fisonomía de la ciudad. Levantó los cimientos de algunas construcciones emblemáticas como los colegios Belgrano y del barrio Brentana o los edificios Torino y Cipolletti.
Su hijo Daniel recordó que su padre siempre le hablaba del esfuerzo y de aquellos pioneros que como él apostaron al crecimiento a través del trabajo de miembros de las familias cipoleñas Maionchi, Yacopino o Gasparri.