"Para una madre, por sus hijos, nada es imposible"

Marisel es el ejemplo de lo que todas hacen a diario por sus niños. ¡Felíz día!

Guadalupe Maqueda

maquedag@lmneuquen.com.ar

No hay nada que no pueda hacer una madre por sus hijos, aunque eso signifique aprender a cuidarlos, vestirlos, bañarlos, darles de comer, limpiar la casa, llevarlos a la escuela y trabajar fuera del hogar en silla de ruedas. Marisel Sáez tuvo que hacerlo cuando apenas tenía 24 años, dos pequeños que criar y un tercero en camino que desafió sus propios límites. Ella nunca imaginó que iba a ser capaz de tanto, pero pudo y hoy tiene tres muchachos de 20, 19 y 14 años, a quienes crío más allá de sus dificultades y de lo sola que estuvo.

En enero de 2001 sufrió un accidente que le cambió la vida para siempre. Ayudaba a su ex marido a subir chapas al techo cuando cayó de golpe entre los tirantes y se quebró la columna. Esa lesión medular fue irreversible, pero lo que vino después fue puro aprendizaje.

Estuvo internada un tiempo en el hospital y luego empezó la rehabilitación en el Bouquet Roldán de Neuquén, donde los médicos le mostraron cómo podía seguir adelante en la vida. “Me enseñaron a desenvolverme, en todos los sentidos. A caer y levantarme sola, a vestirme, cocinar y realizar las tareas del hogar como cualquier mamá normal. Me enseñaron a vivir como antes lo hacía de pie, pero sobre una silla de ruedas”, le contó a LM Cipolletti.

El primer año fue muy difícil. Ella todavía no sabía o no se daba cuenta que no iba a poder volver a caminar. Con el tiempo asimiló su realidad.

“La rehabilitación que tenía que hacer en tres años, la hice en ocho meses. Había estado mucho tiempo postrada y ver que mis hijos me necesitaban me impulsó a salir y superarme, a hacer por ellos mucho más todos los días, como hasta el día de hoy. Trabajo, soy independiente, tengo mi propia casa y todo lo que hago es para ellos”, comentó Marisel.

No fue fácil para sus hijos, sobre todo para el del medio, quien de chico solía preguntarle a Dios por qué no le devolvía las piernas a su madre; y en medio de esa situación, a la que toda la familia tuvo que reacomodarse, vino el tercero de sus hijos, en noviembre de 2002.

“Cuando me enteré que estaba embarazada, fui la mujer más feliz del mundo. Costó mucho, pero no tuve miedo. Pensaba cómo iba a hacer para bañarlo y cambiarlo, todo lo que se hace con un bebé. Y no sé cómo lo hice”, confesó Marisel.

Recordó que durante sus primeros meses de vida, hasta que pudo caminar, lo ataba con una cinta e iba sentado sobre sus piernas para que no se cayera. “Así andaba conmigo, a upa mío, para todos lados, mientras yo hacía las cosas de la casa”, agregó.

Otro drama

Sin embargo, no todo fue felicidad en ese momento, ya que su ex pareja comenzó a tener reacciones muy violentas con ella y sus hijos, al punto que la Justicia ordenó que sea excluido del hogar. Ella, sola, se tuvo que poner al hombro su familia. Sus niños eran chicos y muchas veces no tenían qué comer, pero de alguna manera se las rebuscó y salió adelante, ella buscando trabajo, y sus pequeños juntando manzanas en las chacras.

“Para una madre nada es imposible por sus hijos, lo más importante, lo que nos motiva a hacer tantas cosas. El amor que sentimos por ellos no tiene precio, ni descanso, ni limitaciones”, concluyó.

En su día, lo pasará con ellos y con su mamá, por supuesto, quien además está de cumpleaños.

“La rehabilitación que tenía que hacer en tres años la hice en ocho meses. Había estado mucho tiempo postrada y ver que mis hijos me necesitaban me impulsó”. Marisel Sáez. Empleada municipal, mamá de tres niños

No quería dinero, sino un trabajo

Después del accidente, Marisel sufrió la violencia de su pareja, a quien la Justicia sacó del hogar. “Lo único que quería es que se fuera, así tuviese que comer fango de la calle”, recordó la mujer. Finalmente, en el Municipio, quisieron darle un subsidio, pero ella insistió por un trabajo y el por entonces intendente Alberto Weretilneck se lo concedió. Desde 2008 trabaja en Acción Social como auxiliar administrativa. Hoy se desempeña en Tercera Edad.

Homenaje y opciones para celebrar en familia

La FM Puerto Argentino organizó para hoy una gran festejo al aire libre por el Día de la Madre. Será, como es habitual, en el Parque Norte a partir de las 16.

La jornada tendrá actividades infantiles para que los niños se entretengan y shows de Los Picunches y Los Ávila para que bailen los más grandes. Durante toda la tarde, además, habrá sorteos de distintos premios y $1000 por hora. También prometen chocolate y facturas para los asistentes.

Por otro lado, el espectáculo “La Filarmónica coral, concierto en blanco y negro” de la orquesta rionegrina se presentará esta tarde, desde las 17, en el Club Cipolletti.

La actividad es otra alternativa para que festejen las mamás, pero además será un homenaje a los 50 años del Coro Polifónico de Cipolletti, los 50 años del Grupo Vocal Fiske Menuco y el aniversario de la ciudad.

La presentación de la Filarmónica será acompañada por coros de Buenos Aires, Bahía Blanca, Roca y Cipolletti. El repertorio musical incluirá obras de Mozart, Bach, Vivaldi, Verdi, Marquez y los hermanos Ábalos.

Además, las mamás podrán celebrar su día con una visita a la Feria del Libro. Los comerciantes que pusieron stands en el paseo literario le insistieron a Cultura hasta que confirmó una jornada más para mañana, para aprovechar el Día de la Madre con ofertas especiales.

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