En medio de dificultades, se restablecen servicios públicos
El sol volvió a brillar y el viento hizo su parte para que la mayor parte de la ciudad pueda comenzar a retomar su ritmo habitual, mientras muchos vecinos inician las reparaciones necesarias en sus domicilios y hay comerciantes buscando variantes para superar los problemas que les causó el ingreso de agua entre el sábado y el martes último. Sin embargo, al norte y al este de las avenidas Perón e Illia, la situación es igual de dramática que en las primeras horas posteriores al meteoro. Las calles siguen inundadas, hay viviendas que aún tienen agua y miles de familias permanecen sin luz y con problemas para aprovisionarse de agua.
La falta de energía seguía afectando ayer al barrio Anai Mapu y a la toma Barrio Obrero, además de sectores aislados que sufrieron problemas puntuales.
En el caso del Anai Mapu la situación provocó intensas tareas del personal de Edersa, que además de las guardias propias opera en Cipolletti con cuadrillas contratadas de Villa Regina y Choele Choel. "Después de recibir el pedido del Municipio para restablecer el servicio, se habilitó la energía y surgieron dos inconvenientes" por los que no se había podido normalizar la prestación. A nivel general, la electricidad tuvo que ser cortada nuevamente al detectarse fallas en el sistema de media tensión que abastece a la zona, por lo que los operarios de la firma se abocaron a la reparación correspondiente. Por la tarde, sectores como las 130 Viviendas volvieron a contar con luz.
Sin embargo, se identificaron numerosos pilares electrificados por fallas que podrían obedecer tanto a conexiones clandestinas como a problemas en las viviendas. Se presume que el joven Víctor Villablanca se electrocutó el lunes, en plena tormenta, al tocar una reja electrificada.
"Nosotros vamos a trabajar para determinar qué tipo de inconveniente tiene cada casa y responderemos en los casos que sean responsabilidad" de la firma, mencionaron fuentes de Edersa. Según la legislación vigente, la compañía debe hacerse cargo de la provisión de energía "hasta el medidor".
En tanto, en las tomas y sectores de Puente 83 y Puente de Madera ni siquiera se pudieron concretar las recorridas de inspección necesarias para encarar los trabajos. "El personal ha detectado la presencia de cables en las calles y todavía queda mucho agua, por lo que resultaría muy riesgoso enviar empleados. Aún no se puede trabajar en esas zonas", se informó.
En las ocupaciones, todas las bajadas de energía desde la línea de media tensión son ilegales, por lo que Edersa repararía su tendido para poder llegar a otros sectores, muy cerca de la zona rural (ver aparte).
Agua
Por otro lado, en diversos puntos de la ciudad hubo ayer complicaciones en la provisión de agua potable. "La producción de agua se encuentra normalizada", afirmaron desde ARSA aunque detallaron que el abastecimiento en la red se vio afectado por rotura de equipos, fallas eléctricas y el bombeo que se realizó para colaborar con la crítica situación de Fernández Oro, que pasó más casi tres días sin el servicio.
Se expresó que, de igual modo, las irregularidades obedecieron a falta de presión y no a escasez.
En tanto, el sistema de recolección de efluentes cloacales sigue funcionando al límite de sus capacidades y hubo familias que ayer sufrieron nuevos desbordes.
Semáforos
Por su parte, el personal de Casve efectuó ayer numerosas reparaciones o reprogramaciones de semáforos. Había casos de luminarias quemadas y otras afectadas tras los reiterados cortes de energía eléctrica.
Trabajo a destajo que no conforma
La inundación y la falta de servicios provocan lógica consternación y malestar entre los afectados y eso ha derivado en quejas por falta de asistencia que, en algunos casos, no se condicen con la tarea de rescatistas o empresas de servicios. En realidad, en la mayoría de las situaciones no hay abandono sino una demora mucho mayor a la esperable, sobre todo para los damnificados.
Los operarios de maquinaria municipal o las cuadrillas de ARSA y Edersa además de su labor técnica han lidiado con esa situación y por ello responsables de distintas reparticiones han planteado las dificultades para concretar las labores que les corresponden. En el caso de Edersa, se detalló ayer que la dilatación en la restitución de la luz en zonas rurales no se debe a una cuestión de privilegio estratégico, sino a que "se trabaja siempre desde lo troncal a lo periférico, ya que no es posible hacer llegar el suministro a la periferia sin tener regularizado o normalizado el servicio en las (líneas) troncales".
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