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Recorrió 1000 km sola, de noche y con lluvia para vender su moto en Cipolletti: del "terror" al inesperado final

Una audaz muchacha compartió su loca y épica travesía en redes sociales. Mostró pasajes del viaje y el sorprendente cierre del video no tiene desperdicio.

Sola y de noche. Con frío y por momentos lluvia torrencial. Por rutas desiertas, desconocidas para ella, y caminos tan riesgosos como deteriorados. Una audaz muchacha compartió en redes sociales la loca y épica travesía que protagonizó para vender su moto en nuestra ciudad. Recorrió 1000 kilómetros desde Chivilcoy a Cipolletti y filmó las distintas alternativas y contingencias que se presentaron a lo largo del eterno viaje. El final, impredecible e imperdible.

“Sin querer vendí mi moto y gracias a eso me gané un viaje de 1000 kilómetros gratis… Ah, esta es mi moto, una Hero Xpulse 200 y lo único que hice fue poner mi mochilita atrás y así nos vamos…”, contó, relajada, en una especie de introducción al momento de iniciar la increíble aventura.

“¿Cómo la vendí? Ni la había terminado de poner en venta, ni había hecho los papeles, me preguntaron cuánto salía y ahí alguien me dijo, yo te la compro… ¿Por qué me gané un viaje? Porque estoy en Chivilcoy -Buenos Aires- y esta persona que me la compra es de Cipolletti, Río Negro, a 1000 kilómetros de acá”, explicó la valiente mujer, lista para partir.

Luego reveló una condición excluyente que logró imponer en la negociación y transcribió la charla textual con el comprador. “’Mirá que si te la tengo que llevar, te tengo que cobrar el viaje de ida y el avión de regreso’, le avisé. Y me dijo ‘sí, ningún problema’, así que se la estoy llevando”, señaló ya en pleno trayecto.

Y fue mostrando y relatando pasajes del sorprendente viaje, en un contenido que replicó el sitio Punto Río Negro. Desde las paradas en las estaciones de servicios, a los sobrepasos, características del paisaje y hasta algún imponderable.

Lo más "parecido a una peli de terror"

“Ni 100 kilómetros hice, por ahora 80 y hay una neblina increíble. Bueno primera estación de servicio, vamos a chequear que todo esté bien. Pueden apostar también cuántas horas tardo, salí a las 9 de la noche. Yo calculo unas 15 horas. Voy a ir por ruta 5. Toca meterle”, desafío a sus seguidores.

“Estoy promediando 95 kilómetros por hora aproximadamente, llegando a Trenque Lauquén. Es lo más parecido a una peli de terror en estos momentos… Mi Dios, que neblina, no se ve nada”, exclamó preocupada.

En el pasaje más crítico del viaje, agregó: “Temperatura 6 grados, sensación térmica no me pregunten pero está bastante baja y ya tengo la ropa húmeda por la neblina. Si había un mal momento para que la ruta no esté bien delimitada era este, ni las líneas… Lluvia mojada y con frío pero toca seguir ruta, estamos a mitad de camino”, se quejó a la altura de La Pampa.

Horas después, el panorama era mucho más alentador. “Seguimos viaje con el amanecer, al fin no llueve, no hay neblina, menos mal que salió el sol porque hace 2 grados en estos momentos. ¡Guanacos pampeanos!

Se aproximaba a cumplir un complejo y espectacular objetivo. "Cargadita de combustible en Puelche, seguimos ruta... Nos cruzamos con el Dique de Casa de Piedra, se termina La Pampa, pisamos Río Negro y ahora sí… ¡Llegué!", celebró exultante consumada su heroica misión.

Tras arribar a destino, luego del interminable, estresante y agotador recorrido, se apreció en las imágenes como otra persona (no queda claro si la supuesta compradora o una amiga local) la recibió de manera cálida en nuestra ciudad. “¡Llegaste, vaaamos”!, la felicitó la anfitriona.

Sorprendente final

En los segundos finales del video, la vendedora del ciclomotor habló desde la mismísima y calentita ducha para aportar los datos finales de su hazaña, con una yapa inesperada: “Esto ya no es neblina, soy yo, descongelándome en la ducha. Al final tardé 17 horas en hacer los 1.000 kilómetros. El gasto total de combustible fueron de 65 mil pesos. Lo que no les dije en el video es que salí 4 horas antes porque partí desde Capital Federal…. Díganme ustedes si harían esto para vender una moto”, preguntó en un cierre inimaginable, como toda esta historia.

En los comentarios de la nota podés contestarle a la motoquera audaz... ¿La imitarías?