Universitarios que militan en la agrupación Aluvión Estudiantil de la UNCo brindan gratuitamente clases de arte en el salón comunitario del barrio La Paz.
En el salón comunitario Alicia Friz, del barrio La Paz, los días miércoles, de 18 a 19.30, un grupo de estudiantes universitarios brindan clases de arte para los niños y niñas, para los jóvenes e, incluso los adultos del sector poblacional y alrededores. Es una actividad completamente gratuita, que busca compartir el poder de la creación y la belleza.
Compartir entre todos, porque en la práctica y la creación artística, en este caso, de pinceles, colores, dibujos y mucho más, el conjunto, esto es, los propios universitarios que participan del espacio y los concurrentes, crece y se desarrolla espiritualmente y humanamente un poco más y siempre para mejor.
Las clases de arte se concretan por iniciativa de la agrupación Aluvión Estudiantil, de gran arraigo y actividad en las facultades de Ciencias de la Educación y Psicología y de Ciencias Médicas de Cipolletti. La agrupación tiene en marcha un amplio y variado abanico de iniciativas solidarias abiertas a la comunidad, como la implementación de clases de apoyo y la organización y práctica deportiva.
Los profes de arte son estudiantes de ambas facultades que dependen de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y también de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), que justamente en su sede local ofrece para cursar la Licenciatura en Artes Visuales.
Sofía Maldonado, estudiante de Medicina, centraliza actualmente la organización y la información sobre las clases de arte en el salón comunitario Alicia Friz, ubicado en Mengelle al 1500, en el barrio La Paz.
En esta ocasión, a través de las redes sociales, ella y sus compañeros de iniciativa han convocado a sumarse a más profes para la realización de la propuesta.
En un posteo en Instagram, se indica que "hay espacios que se construyen con pinceles, colores y dibujos. Y hay otros que se construyen con abrazos, risas, meriendas compartidas, cumpleaños festejados entre todos y la alegría de saber que cada miércoles alguien te está esperando".
"Las clases de arte son mucho más que una actividad. El salón es un lugar donde las infancias pueden crear, imaginar, expresarse y crecer acompañadas. Un espacio que entre todos sostenemos con cariño y compromiso porque creemos que cada infancia merece un lugar donde sentirse parte", se puntualiza.
Y se señala que "si te gusta compartir, escuchar, jugar, aprender y dejar una huella en la comunidad te invitamos a sumarte. Porque acompañar las infancias también es construir el futuro que soñamos".
En el posteo, las fotos están acompañadas de las siguientes palabras de convocatoria: "Porque detrás de cada dibujo hay un pequeño universo. Porque acompañar las infancias es sembrar futuro. Sumate, hay lugar para vos".
Maldonado explicó que como estudiante y como parte de Aluvión "tenemos un trabajo territorial" que, en este caso, se materializa en las clases de arte en el barrio La Paz. La labor en el salón comunitario del lugar incluye proyecciones de cine infantil los fines de semana.
Indicó que para las clases de arte se cuenta habitualmente con cinco profes, pero en la actualidad, por distintas circunstancias, solamente están pudiendo asistir dos a la cita de los miércoles. De allí la necesidad, en el presente, de incorporar más estudiantes para la enseñanza artística.
"En las vacaciones de invierno, se van a cumplir dos años de que estamos en el salón del barrio La Paz dando clases de arte para las infancias", manifestó y refirió que en las actividades, además de los niños y niñas, los destinatarios principales, también pueden participar jóvenes y adultos.
"No tenemos un límite de edad. Intentamos que concurran chicos y chicas, más o menos, de 3 ó 4 años en adelante hasta jóvenes y adultos de la edad que sea de quien quiera participar", agregó.
Todos pueden aprovechar las clases porque incluyen "actividades diversas y que suelen ser bastante libres", destacó y señaló que "nosotros tratamos de llevar algunas propuestas temáticas, como ciertas técnicas de dibujo y de pintura, pero como la idea es que tengamos personas de distintas edades, tratamos, por ejemplo, que el dibujo sea libre y ayudar en el proceso de aprendizaje a cada participante".
Expresó que, si bien "ninguno de nosotros es profesional" de las artes, sí tienen conocimientos y habilidades adquiridas que les permiten llevar a cabo la propuesta. "En mi caso, yo estoy en relación con el arte desde toda mi vida, estudié y fui a clases de arte siempre, de dibujo y de pintura. Y sabía la importancia que tenía para mí, desde mi experiencia, el tener ese momento de poder sentarme a dibujar y lo que lo disfrutaba. Me identifiqué con eso de ir a mis clases de arte".
Además, a los profes "a todos nos reúne lo que es el trabajo territorial, comunitario, hacerse parte de una comunidad".
Y resulta que la iniciativa siempre ha sido bien recibida, tiene eco en la población del barrio. En la actualidad, "tenemos más de 15 chicos todos los miércoles" y el arte los entusiasma, los moviliza interiormente y los motiva espiritualmente, enriqueciendo su visión del mundo. En ocasiones, concurren más de 20 chicos.
En el camino, quienes aportan sus saberes también se van transformando, ganando y creciendo como personas en la interacción con los participantes, con la gente, con los demás.
Los chicos, los jóvenes y los adultos que participan no pagan nada por asistir y tampoco están obligados a llevar útiles y demás implementos, que proveen los organizadores. Quienes comparten, además, una merienda con los concurrentes, lo que se convierte en un momento más de sana interacción.
Las labores comunitarias de Aluvión Estudiantil arrancaron en el barrio La Paz hacia 2022, con clases de apoyo que se siguen brindando para estudiantes de la escuela primaria y secundaria que lo necesiten. Los vínculos que se han establecido ya son muy profundos y eso es imposible medir con números y con palabras, pero es real. Hace casi dos años, como ya se indicó, se sumaron las clases de arte, pero hay una propuesta más en marcha.
Se trata de la proyección de películas para los chicos y para todo público. El cine funciona también en el salón comunitario, sábado de por medio. Las películas se proyectan a partir de las 17 y luego se comparten pochoclos y gaseosas. Disfruta toda la familia. En alguna jornada sabatina, el público ha llegado al medio centenar. Todo un éxito, que alienta a persistir, a seguir adelante.
"Las películas son, básicamente, de cine infantil, es un espacio sobre todo para los peques, que vienen con sus familiares", subrayó Maldonado.
La referente estudiantil puso de relieve el respaldo y la ayuda que brindó a los universitarios de Aluvión la señora Alicia Friz, encargada del salón comunitario, quien estaba siempre presente en el lugar, con las puertas abiertas a la participación. Lamentablemente, falleció y "ya no está con nosotros", pero su labor desinteresada la sigue adelante una de sus hijas, Romina.
"Yo creo que todos los que hacemos las actividades en el salón le ponemos un esfuerzo extra. Pero, la verdad, lo que te devuelven los chicos y lo que uno aprende en el salón es impagable. O sea, yo no lo cambiaría por nada. Lo que te retribuyen ellos en afecto, en calidad humana, eso es inapreciable", concluyó.