Nuevamente se destaron peleas en la plaza San Martín y tuvo que actuar la policía. Al menos dos jóvenes fueron detenidos.
Al menos dos jóvenes fueron detenidos esta madrugada de domingo por los nuevos violentos incidentes que se registraron en la plaza San Martín, pleno centro de Cipolletti, donde se suelen reunir quienes se retiran de los boliches ubicados en las inmediaciones.
Como es habitual a la hora en que cierran los locales bailables una comisión de policías hacen guardia en las adyacencias, además de la intensa recorrida de los móviles, para prevenir y frenar peleas y enfrentamientos, que inevitablemente suelen ocurrir.
Una de las detenciones se produjo en la esquina de España y Roca, donde se desató una gresca en plena calle. Pero los efectivos intervinieron inmediatamente y además de dispersar a los curiosos que alentaban y aplaudían a los contendientes, uno de ellos fue apresado e introducido a uno de los patrulleros que habían llegado al lugar.
Minutos después y a pocos metros, siempre por la calle Roca en dirección a la Comisaría 4ta, estalló otro tumulto, por lo que se registró otro arresto.
Los desórdenes protagonizados por jóvenes, muchas de ellos en estado de ebriedad, ya se han vuelto habituales en el espacio verde cipoleño.
El fin de semana pasado en medio del descontrol le rompieron la cara de un botellazo a uno de los uniformados que participaba en el operativo. El agresor, de 41 años de edad, fue detenido y al lunes siguiente lo imputaron por el delito de “atentado contra la autoridad agravado en concurso ideal con lesiones agravadas por ser cometidas contra un integrante de las fuerzas policiales en ejercicio de sus funciones”.
De todos modos quedó libre, aunque por pedido de la Fiscalía le impusieron como medida cautelar la presentación mensual en una comisaría, hasta el juicio, por lo que siguió en libertad.
El juez de Garantías dio por formulados los cargos y habilitó la etapa penal preparatoria por el plazo de cuatro meses. Además, dispuso que las reglas de conducta las deberá cumplir hasta abril del año próximo y se ordenó la liberación del imputado quien se encontraba demorado desde el momento del hecho.
En tanto que el policía atacado debió ser asistido por la guardia médica de una clínica privada, donde se constató mediante certificado las heridas cortantes sufridas en el rostro.