En Nuevo Ferri, vecinos y comerciantes están dispuestos a pagar las tasas del Municipio, pero reclaman que se regularicen y mejoren los servicios públicos.
Vecinos y comerciantes de Nuevo Ferri están dispuestos a pagar las tasas municipales y evitar multas e inconvenientes, pero piden como condición que se amplíen los servicios de la comuna y se concrete la regularización de los servicios de electricidad, agua y alumbrado público que, en la actualidad, están a cargo de los propios pobladores.
El barrio Nuevo Ferri surgió como un asentamiento en 2003, siendo así una de las barriadas populares más antiguas en conformarse durante el período de auge de las tomas, que se extendió por la ciudad desde fines de los años '90 y con más vigor a comienzos del actual siglo.
En el lugar, hay 354 domicilios, como denominan los pobladores a sus hogares. Prefieren esa denominación porque, en realidad, se han sumado algunas viviendas más.
Las nuevas construcciones han sido hechas por los hijos u otros familiares de los vecinos radicados originalmente, utilizando parte de los predios de sus parientes. Las dificultades para acceder a un techo propio en otro lugar de Cipolletti y el problema del alto precio de los alquileres no dejan mucha opción.
En el barrio, los vecinos se han hecho cargo desde el principio de garantizar un adecuado servicio de agua, instalaron una red eléctrica que, con algunos altibajos, funciona, han dispuesto un sistema provisorio de alumbrado público y hasta se las arreglan para efectuar reparaciones de las calles. Por si fuera poco, se han provisto de un sistema hidrante para el combate de incendios.
Aparte, una mitad del sector poblacional ya cuenta con veredas construidas a partir de gestiones efectuadas inicialmente ante la ex Secretaría de Integración Socio Urbana y, en la actualidad, la Cooperativa de Trabajo Barrio Obrero está ejecutando labores para contar con veredas en la mitad restante de la barriada. La cantidad de cuadras que se sumen a la iniciativa dependerá de los fondos con que se cuenten.
Los vecinos y, en particular, quienes tienen locales comerciales allí, están preocupados por poder cumplir con las habilitaciónes, las tasas correspondientes y posibles multas en el caso que no cumplan con la reglamentación vigente.
En ese sentido, el dirigente barrial Juan Acevedo manifestó a LMCipolletti que el cobro de tasas al conjunto de la población no sería mal visto por la gente, ya que está dispuesta a pagar, pero con la condición de que se amplíen y mejoren los servicios municipales y que se den pasos firmes hacia la regularización de los servicios básicos de electricidad y agua potable, como mínimo.
El vecinalista expresó que en la actualidad el Municipio realiza "muy de vez en cuando" algunas tareas de mantenimiento de calles, todas de tierra y que se vuelven difíciles de transitar cuando llueve. Además, expresó el deseo de tener un alumbrado público "formal", en reemplazo del que se han dotado los pobladores.
Por otro lado, el servicio de recolección de residuos se viene desplegando con regularidad.
Acevedo indicó que tanto los comerciantes como el resto de la comunidad barrial quieren cumplir con el pago de las tasas, pero no antes de que se implementen los servicios que vienen reclamando hace años. Quieren pagar como lo hacen los habitantes de los barrios antiguos de la ciudad y de aquellos otros, como algunos barrios populares, en los que se han realizado avances decisivos en la regularización dominial.
En particular, para los residentes de Nuevo Ferri sería de suma trascendencia que se lleve adelante la regularización de la red eléctrica, para lo que han efectuado gestiones en la empresa Edersa, pero sin éxito hasta el presente.
Siempre según Acevedo, no se entiende el porqué de la demora en las definiciones, por cuanto su sector poblacional está incluido en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap), que facilita el acceso a los servicios básicos, y cada familia cuenta con su respectivo certificado de vivienda.
Se conoció, en tanto, que Edersa tiene actualmente en proceso de análisis los requerimientos de Nuevo Ferri, en lo que se está trabajando junto con la Secretaría de Energía de la provincia y la comuna. Se busca definir si el barrio está en condiciones de ingresar al Programa de Acceso Seguro a la Electricidad (PASE), para una normalización definitiva.
Trascendió que ya se han efectuado relevamientos externos e inspecciones oculares, tanto en la barriada como en otros sectores habitados. Se avanza con cautela, para no generar expectativas.
Al presente, el plan de regularización se ha concretado en los barrios Los Sauces, La Ribera, El Espejo y Martín Fierro, y se están terminando las tareas en el barrio Puente Santa Mónica, de Las Perlas.
A todo esto, el dirigente vecinal refirió que en Nuevo Ferri prosiguen las tratativas con los propietarios de las tierras, a los que se procura pagar un precio a acordar. Todavía no se ha alcanzado un entendimiento, por cuanto el monto solicitado por los dueños es considerado muy elevado por los habitantes. Se habla que las cifras exigidas equipararían las tierras en cuestión con las que destinadas a casaquintas.