María "Beba" Salto recuerda a su hermana Mara, desaparecida en dictadura, cuyos restos fueron identificados

María Emilia "Beba" Salto recordó a su hermana María Luisa, "Mara", desaparecida y asesinada en la dictadura, cuyos restos mortales acaban de ser identificados.

"Lo que nosotros sentimos, los hermanos de Mara, quienes la conocieron, es una mezcla de paz y bronca. Porque, aunque sea una fantasía, al no tener nada de ella, nada, siempre te dejaba como un margen para divagar, estará por ahí, le habrán prohibido relacionarse. Todo eso se cayó. Se vino abajo con una realidad que no tiene vuelta".

Son palabras de María Emilia "Beba" Salto, hermana de María Luisa "Mara" Salto Segovia, desaparecida hace cinco décadas, víctima de la dictadura cívico-militar surgida del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

Los restos de Mara fueron identificados recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense en un sector denominado Loma del Torito, vinculado a la actividad del centro clandestino de cautiverio, tortura y muerte La Perla, en Córdoba.

María Luisa "Mara" Salto fue secuestrada y desaparecida en 1976, cuando tenía apenas 20 años de edad. Nació en Cipolletti y sus restos acaban de ser identificados tras una investigación judicial en un sector relacionado con el campo de exterminio La Perla.

El secuestro de Mara Salto ocurrió el 28 de julio de 1976, cuando la joven tenía apenas 20 años de edad. Nacida en Cipolletti un 8 de diciembre de 1955, al momento de su desaparición estudiaba Medicina en la provincia mediterránea y era militante política.

Mara, hija de Julio Dante y Margarita

María Luisa, Mara, era hija de Julio Dante Salto y Margarita Segovia. La recordada pareja tuvo, además, otros nueve hijos, quienes han destacado en diversas actividades, marcando una fuerte impronta en Cipolletti y en otros lugares.

Fulgura en la historia local, en el plano público, la figura y la obra de Julio Dante Salto, el progenitor, ex jefe comunal y protagonista central de la inolvidable pueblada del Cipolletazo, en 1969. Su hijo Julio Rodolfo "Rudy" Salto también fue intendente de la ciudad, en el período de 1987-1991, es decir, en los primeros tiempos de la democracia. También se ha dedicado a la política Julio Francisco José "Pancho" Salto, quien fue diputado nacional.

Son también muy conocidos Julio Alberto "Beby" Salto, periodista de larga trayectoria y poeta, exiliado en la época del terror de Estado, y María Emilia "Beba" Salto, también periodista, militante y dirigente política, perseguida, detenida y torturada en los siniestros días del poder dictatorial.

Los nombres de los otros hermanos son José Luis, médico; Julio Fernando, "Chato", trabajador independiente, preso durante los acontecimientos del Cipolletazo; María Margarita, "Pochi", oficinista; María Mercedes, "Nina", quien reside en Córdoba; y María Isabel, "Mariela", docente universitaria.

Una realidad que no tiene vuelta

Beba Salto, con tremendo pesar, lo dijo: "Se vino abajo con una realidad que no tiene vuelta". Y es que "encontraron parte" de los restos de su hermana Mara, tras 50 años de angustia, de dolor, de espera, de esperanzas y de más y más angustia.

"Primero avisan a la familia, que es lo que han hecho, después se hace más público. Y ahora nos iremos prácticamente todos los hermanos y hermanas que estamos vivos, vamos a ir a Córdoba a a escuchar, a abrazar, a llorar, a lo que sea, pero vamos a estar juntos", manifestó.

Lo inmediato, lo programado, es una conferencia de prensa que dará este viernes 23 de octubre el Juzgado Federal N°3, de Córdoba, a cargo del juez Hugo Vaca Narvaja, que lleva adelante la causa conocida como "Enterramientos clandestinos". En la ocasión, se detallará la labor que permitió identificar a ocho personas desaparecidas durante la dictadura, entre las que se encuentra Mara.

Un sentimiento tremendo, pero apaciguador

Beba asiente cuando se le mencionan algunos de los sentimientos que ella y su familia deben haber sentido y sufrido en tantas décadas de espera, recuerdo, memoria y búsqueda: tristeza, dolor, nostalgia, esperanza, voluntad de justicia. "Yo creo que sí, que es tremendo y, a la vez, como te decía, es como apaciguador, como que ya está. Ya está, ya sabemos", expresó.

"Afortunadamente, quienes la secuestraron fueron juzgados, están muertos. Quedarán por ahí algunos, surgirán otros, pero esta historia está teniendo un cierre y eso nos parece bueno", indicó.

En un momento, Beba dice que, en su alma, quiere ver a Mara junto con sus padres Julio Dante y Margarita en el cielo, el cielo de la eternidad. "Yo la trato de imaginar así, si es cierto o no, no sé, pero ella va a estar no ahora, pero dentro de poco, cuando nos den sus restos, estará donde están los restos de sus padres, que es donde corresponde que esté".

Está en paz hace mucho tiempo

Estará con sus padres para poder descansar en paz, se le dice a Beba, pero Beba aclara, con sabiduría: "Yo creo que ella, mi hermana, está en paz hace mucho tiempo, solo que nosotros no lo sabíamos. ¿Se entiende lo que te digo?".

"Bueno, es eso y un abrazo enorme para todas las personas que se han solidarizado, que se van a solidarizar también, que se van enterando. Hemos recibido muchísima comprensión y cariño de muchas personas", destacó.

Pero es conciente de que también, acaso, "habrá quienes hostiguen, habrá quienes digan 'mentira', no sé. Esta es la etapa de los odiadores, parece, pero no es nuestro caso". Y, por supuesto, no es el caso de los Salto. "Hemos tratado de honrar nuestro apellido y a nuestros padres" y, por eso, no pueden ser odiadores. De ningún modo y bien claro.

Nada casual en el Universo

Ahora, es tiempo del luto y del encuentro de los hermanos en Córdoba. "Estamos preparándonos todos", señaló María Emilia, Beba, quien no deja pasar "el simbolismo" que representa el encontrar, al fin, a su hermana desaparecida y asesinada por el terror de Estado de la dictadura, justo en tiempos que se recuerdan los 50 años del golpe cívico-militar. "Quizá no haya nada casual en el Universo, ¿no?", se plantea y pregunta.

Sobre sus remembranzas de Mara, Beba dijo: "Pues sabes que Marita es de las más chiquitas, yo soy de los mayores, sí. Así que no alcanzamos a compartir demasiado. Pero me acuerdo mucho de cuando me fue a visitar a Córdoba, yo estaba clandestina y ella llegó también en una forma que habíamos acordado. Estuvimos un ratito".

"Y me acuerdo también cuando ella era más chiquita. A mí me encantaba que me peinaran. Me encantan todavía los masajes en el pelo, pero entonces tenía el pelo muy largo. Y ella, con mi otra hermana Nina, que se llevan más o menos uno o dos años, me peinaban largamente. Y a mí ese es un recuerdo que me encanta". Amor fraternal, amor de familia, recuerdos personales, memoria, recuerdos sobre Mara, recuerdos de Mara que permanecerán para siempre.