Como parte de sus labores generales en la ciudad, el IPPV avanza en el proceso de mensura y escrituración de propiedades en las 206 Viviendas del DVN.
Las autoridades del IPPV local y vecinos de las 206 Viviendas del Distrito Vecinal Noreste (DVN) mantienen conversaciones con el objetivo de avanzar en un proceso de escrituración de las propiedades del sector poblacional. Para los habitantes, contar con las escrituras de sus inmuebles sería un paso positivo y necesario, al facilitarles diversos trámites y poder planificar mejor su futuro.
El plan de las 206 Viviendas se empezó a habitar en 2012 y estuvo destinado, en parte, a residentes de Puente de Madera que debían ser reasentados porque la vida en su barrio se había vuelto prácticamente imposible por los hedores y una fina lluvia de partículas que emanaban de la planta de tratamiento de líquidos cloacales, ubicada muy cerca. También accedieron a su casa propia un gran número de familias integrantes de la Cooperativa San Sebastián.
Las escrituras de las propiedades es el último y decisivo paso que se da para la regularización dominial definitiva en iniciativas habitacionales que impulsaron Provincia y Nación hace años.
La responsable de la sede local Valeria Fernández, quien también ejerce como directora de Coordinación Territorial del IPPV, está trabajando con su equipo de colaboradores para dar respuesta a las inquietudes de los vecinos, con la apertura de canales de diálogo, en los que participa personalmente.
El vecinalista Víctor Alarcón, habitante de las 206 Viviendas, indicó que transcurridos ya 13 años desde que él y los demás pobladores comenzaran a vivir en el sector se vuelve indispensable transitar el camino que debe conducir a la recepción de las escrituras.
Indicó que en la actualidad los papeles de que disponen y que les resultan de utilidad son las carpetas de entrega de viviendas, que pese a su valor no representan la propiedad jurídica efectiva y total sobre sus inmuebles.
Destacó que para agilizar y no tener dificultades en ciertos requerimientos del Municipio, como los relacionados con la declaración de ampliaciones y anexos construidos por los vecinos, disponer de las escrituras supondría una herramienta más adecuada y evitaría complicaciones.
En la comuna, hasta el presente, las tierras del sector siguen figurando como pertenecientes a la zona de chacras, lo que plantea inconvenientes porque, en realidad, se trata de urbanizaciones con ya muchos años de existencia. Sin embargo, al no resolverse el tema dominial y no comunicarse el cambio consecuente a la comuna, pueden plantearse diferencias de criterio y la aplicación de multas a los pobladores.
Según la información que baraja Alarcón, como paso previo a las escrituras se debería realizar una mensura amplia del sector, ya que hoy no se cuenta con esa referencia técnica clave para determinar la propiedad.
Lo concreto es que la falta de la documentación de propiedad definitiva les impide a la gente del lugar planificar, por ejemplo, la sucesión de sus inmuebles, algo que se plantea sobre todo a las personas mayores, que deben preparar su herencia y otros diversos requerimientos.
El vecinalista puso de relieve la voluntad y apertura al diálogo de la funcionaria Fernández y la predisposición que ha manifestado para desplegar un proceso regularizador. "Ha mostrado personalmente mucho interés en continuar con las conversaciones", agregó.
En tanto, Valeria Fernández, consultada sobre las gestiones del IPPV, indicó que el organismo está llevando adelante labores de mensura y escrituración en distintos lugares de Cipolletti.
Precisó que las tareas han incluido, por ejemplo, la mensura de los planes de 94 Viviendas y de 135 Viviendas que forman parte del área de las 1200 Viviendas. Se trata de sectores habitacionales que se construyeron hace unos 30 años y ahora, con las mensuras, se pondrá avanzar pronto en las escrituras.
En el caso de las 206 viviendas, puntualizó que, en principio, se han puesto en marcha labores para completar la mensura de los inmuebles que había empezado en su momento la Cooperativa San Sebastián y no se habían concluido.
Además, con el tiempo, los vecinos fueron realizando mejoras en sus predios y con el nuevo trabajo de agrimensura se deberá actualizar la información respectiva. Al respecto, ya se cuenta con referencias sobre los costos que insumirá la mensura. Se buscará, una vez se cumplan los pasos previstos, que los costos finales para los vecinos sean mínimos.
La funcionaria expresó que durante enero su sede está dedicando esfuerzos generales para la planificación de las tareas del año y se están terminando trámites pendientes, como, por caso, la entrega de escrituras. Así, este martes, se entregaron sendas escrituras a ocho familias cipoleñas.
En el IPPV, consideran fundamental recordar a los adjudicatarios de planes de viviendas que, mientras no se concluya el proceso dominial completo, el organismo sigue siendo propietario de las unidades habitacionales. En esa condición, tiene la facultad de adjudicar o desajudicar la vivienda si no se cumple con la reglamentación, entre cuyos principales requisitos figuran ocupar y pagar lo que corresponde por el inmueble.