Mateo tiene distrofia muscular de Duchenne y se moviliza en silla de ruedas, por eso la accesibilidad de la vivienda era clave. La emoción de su mamá por el sueño de la casa propia.
Una emocionante entrega de una vivienda del IPPV se vivió en el Distrito Vecinal Noreste de Cipolletti, cuando las autoridades del Instituto de la Vivienda le asignaron la casa a Mateo y a su mamá, Micaela Hernández. Se trata de un cambio significativo en la calidad de vida de Mateo, que posee una discapacidad motriz y necesitaba una vivienda con mayor accesibilidad.
La familia recibió la casa hace dos semanas, después de un año de pedidos y gestiones encabezados por su madre, Micaela Hernández. Mateo tiene distrofia muscular de Duchenne y necesitaba con urgencia una casa con accesibilidad para poder desplazarse en su silla de ruedas y mejorar su calidad de vida.
“La entrega de nuestra vivienda después de un año de querer ser escuchados, nos escucharon y nos entregaron la vivienda hace dos semanas. Mateo, tiene distrofia, es una enfermedad que avanza día a día, usa silla de ruedas, y donde nosotros alquilábamos no teníamos accesibilidad para nada”, expresó Hernández.
Micaela explicó que la situación en la que vivían se había vuelto cada vez más difícil por las limitaciones del lugar que alquilaban. Por esta razón, la familia necesitaba una vivienda de mayores dimensiones para tener mayor accesibilidad y que Mateo pueda desplazarse en su silla de ruedas.
La vivienda entregada era la única disponible dentro de un grupo de 31 casas entregadas recientemente. La mujer detalló que la posibilidad de acceder a la vivienda surgió tras una reunión con autoridades de Desarrollo Social, allí le informaron que había una unidad habitacional disponible en el Distrito Vecinal Noreste de Cipolletti.
“La entrega de la vivienda surgió por una reunión que tuve con la gente de Desarrollo Social, me dijeron que había una casa disponible de las 31 casas que habían entregado hace unas semanas”, indicó Hernández en diálogo con Somos el Valle.
Posteriormente, la madre de Mateo mantuvo una reunión con el Gobernador Alberto Weretilneck y con el intendente Rodrigo Buteler, allí le confirmaron la adjudicación de la vivienda del IPPV y el inicio de sueño de la casa propia.
“Me encanta mucho mi casa nueva”, expresó con emoción Mateo. El niño se mostró alegre y agradecido por su nueva vivienda y la posibilidad de habitar un espacio con mayor comodidad para su desarrollo.
Para la familia, la vivienda no solo representa una mejora en la calidad de vida, sino también una tranquilidad largamente esperada. “Es una tranquilidad para nosotros estar acá, ya no tenemos que preocuparnos por el alquiler, por resolver lo económico, ahora tenemos nuestra casa y estamos felices”, concluyó Hernández.